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lunes, 26 de febrero de 2024 00:56h.

La llama de la vela en forma de corazón

Sobre el tema de las velas, podríamos escribir un libro con infinitas páginas. Para empezar, el primer gran descubrimiento de la humanidad fue el fuego en la era cavernaria. Gracias al fuego, los cavernícolas podían dormir tranquilos con el fuego en las entradas de sus cavernas. Imagino que los primeros humanos, cuando descubrieron que la luz iluminaba y podían ver por las noches, se habrán asombrado.

Llama de vela en forma de corazon
Llama de vela en forma de corazon

De la misma manera, las primeras personas que experimentaron la velocidad encima de un caballo habrán quedado sorprendidas. Sin embargo, deseo compartir la historia de la vela y su fuego en forma de corazón.

Aquellos de nosotros que somos creyentes y tenemos velas encendidas en casa día y noche sabemos, lógicamente, cuáles son los velones que duran más o menos tiempo. No podemos apagarlas una vez las encendemos debido a nuestras creencias, sin entrar en detalles en este artículo. Los velones rojos suelen durar hasta cuatro días. Aunque jamás olvidaré cuando encendí un velón rojo en Tenerife para pedir fuerza a las almas en Barcelona en un concierto con diez mil personas, y el velón estuvo encendido en casa durante trece días.

Obviamente, no hace falta encender la bombilla mientras el velón está encendido. Sin embargo, si decides encender un velón, recuerda que debes prender la vela siempre con la luz del sol y jamás puedes apagarla voluntariamente. Por supuesto, el tema de la seguridad es importante, por no decir obligatorio, y por esta razón utilizo un gran candelabro para estar tranquilo.

La cuestión es que fui a comprar velones rojos al único lugar que los venden, pero no tenían. Sin embargo, me aconsejaron ir a una tienda esotérica en la que los grandes creyentes de la Virgen de la Candelaria suelen comprar. Allí compré un velón envuelto en plástico con la imagen de la Virgen de la Candelaria y ocurrió algo bonito. Me encantó la forma del fuego del velón en forma de corazón y cuando encendemos la vela, pedimos especialmente por los más necesitados. Cada vez que salimos de casa, nos despedimos de las almas que nos acompañan mirando la vela, especialmente las almas de nuestros difuntos.

Cada mañana, lo primero que hacemos es saludar a nuestras almas queridas, y esta vez experimenté una sensación nueva en toda mi vida: una luz en forma de corazón. Han pasado más de sesenta años desde que mis ancestros han estado saludando a las almas a través de la vela.

Aquí lo dejo. Perdón por las molestias y gracias por su atención prestada.