');
Buscar
jueves, 25 de abril de 2024 07:55h.

Mi primer atraco a un banco en 1973

No es fácil compartir o confesar a una sociedad un resumen de una vida cargada de locuras, emociones, amores y desamores de la cual no me siento orgulloso, pero tampoco puedo sufrir el arrepentimiento porque arrepentirse de un destino cuando tengo setenta y dos años aún siguiendo vivo, sería un sufrimiento insoportable, incluso escribir el libro es parte del destino y tenemos obligación de asumir muestras vivencias del destino que a todos nos lleva por más que luchemos en su contra.

Atracadores -WA0022(1)

En el camino de la vida atraqué seis bancos, con la suerte o tal vez la desgracia de que solamente nos atraparon en el primero y porque lógicamente no teníamos experiencia. Todo comenzó con un accidente de un coche que tenía por aquellos tiempos de juventud cuando era muy fuerte y uno de mis trabajos era de seguridad en una discoteca en Santa Cruz de Tenerife.

Me voy a la casa SEAT para reparar el coche y conozco al responsable de la oficina de garantías y otras documentaciones. Después de conocernos más de lo normal, cuando íbamos charlando en el coche conocemos a otra persona que actualmente es Jefe de un bufete de abogados en Los Llanos de Aridane en la isla de La Palma. El amigo de la casa SEAT con toda la normalidad del mundo me dice que tenemos que atracar un banco y también hablamos con quién actualmente es abogado y por ese tiempo todos estábamos bien situados, no nos hacía falta atracar ningún banco.

 

Atracador 8-WA0024(1)

El abogado tenía su tienda de frutas y verduras, una finca y más propiedades, pero el destino quiso que de tres veinteañeros atracasen un banco, el primer banco, porque te recuerdo que en mi vida he atracado seis bancos y solamente nos atraparon en el primero. El Jefe de la casa SEAT alquiló un coche a la empresa con quién hacía negocios, porque al tener buenas relaciones empresariales no le hacían contratos de alquiler y así no figuraba su nombre. Compré una matrícula nueva en ese tiempo que no había obligación de identificarte con tu carnet y cambié la matrícula tranquilamente y nos compramos unas pelucas.

Aquella mañana del año 1973 nos vamos con aquella emoción de tres jóvenes ignorantes, el jefe de la oficina de garantías de la casa SEAT, el joven empresario que actualmente es abogado y actualmente jefe de un bufete en Los Llanos de Aridane y yo, un joven con mucha energía que boxeaba y era admirado, pero confieso que tal vez imitaba a mi padre en paz descanse, porque los niños imitamos a los padres y mi padre era la hostia, pero lo contaré más adelante.

El atraco salió perfectamente llevándonos un millón y medio de pesetas aproximadamente por aquellos años, donde un millón y medio de pesetas, podía ser un millón de euros actualmente, pero nos descubrieron por una tontería, por culpa de dos tornillos. Cuando mi amigo de la casa SEAT entregó el coche de alquiler, los operarios de la casa, le hicieron una comprobación minuciosa y observaron que las matrículas estaban agarradas solamente con dos tornillos y llamaron a la policía.

Por este tonto error la policía lo tuvo muy fácil y nos encarcelaron, pero al par de años nos indultaron gracias a la muerte de Franco en 1975 y a partir de este momento los atracos fueron más organizados llegando a atracar cinco bancos más y en ninguno lograron atraparnos y vuelvo a repetir que no estoy orgulloso de mi vida, no soy un buen ejemplo, pero no me arrepiento porque este es mi destino y jamás hice daño a nadie y cuando disparé al policía que murió, fue porque era él o yo y tuve que sacar mi pistola porque no dejaba de dispararme y aunque suene como usted quiera, fue en defensa propia.