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sábado, 02 de marzo de 2024 09:55h.

Qué arte, qué glamour y qué nivel en los restaurantes del sur de Tenerife

Cuando entramos en cualquier bar o en restaurante con ganas de comer, que no es lo mismo que tener hambre, según dónde vamos será el servicio y generalmente en las Islas Canarias casi todos son excelentes porque la gran mayoría de los cocineros y camareros tienen una actitud positiva, muy respetuosa y profesional.

Cochinillo Mesón Castellano
Despiece del cochinillo en el Lajar de Bello

Podemos encontrar de todo y cuando somos sociables positivos todo es casi perfecto. Por ejemplo, podemos encontrar un restaurante donde los camareros desde las mesas a una distancia de siete metros pega un grito al camarero que está en la barra diciendo, "¡Pepe!, tres cañas y una cuarta de vino!", y no pasa na', noooo pasa na', pero estamos hablando de lugares donde la gran mayoría ¡¡son ... o somos... Ay!!

Pues no sé con qué adjetivo describir a las personas que estamos en este tipo de lugares, pero no importa somos así y punto pelota. Luego tenemos otro comportamiento diferente cuando vamos a lugares cómo el restaurante Mesón Castellano en El Camisón del Sur de Tenerife, o al Secreto de Chimiche o al Lajar de Bello en la Camella, porque aquí es otro estilo diferente, con otro tipo de relajación y disfrutamos viendo al camarero cómo corta el cochinillo con ese glamour, con ese arte, con ese nivelazo y si yo fuera quién cortara el cochinillo haría un desastre o tal vez haría paté si añadimos un poco de mantequilla. Después están los lugares cómo el Restaurante La Marina de Las Galletas o el Restaurante Abordo de Los Cristianos, donde podrás cada día encontrar diferentes frutos del mar frescos, sin olvidarnos del Restaurante El Cine, donde no tienen postre para que la gente coma y arranque, ya que siempre hay atascos. 

Luego están los Mac Donald donde puedes ver a los clientes esperando dentro de sus coches con la impresión de tener prisa cuando la mayoría no tienen que ir obligatoriamente a ningún lado y así somos según la educación, el gusto y los gastos de cada uno, pero absolutamente todos tienen su encanto. ¡Eso sí! Cuando en cualquier bar o restaurante sentimos calidad, limpieza y educación, el éxito del cliente y la empresa está asegurado y si alguien se queja, es porque es un amargado. Perdone las molestias y gracias por la atención prestada.