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lunes, 24 de junio de 2024 02:30h.

Veinte años de la gesta de Juan Diego Amador, el único canario que ha logrado hollar el techo del planeta

El 17 de mayo de 2004, el lagunero Juan Diego Amador holló el Everest (8.748 metros) convirtiéndose así en todo un referente en el montañismo canario, siendo veinte años después el único que ha podido llegar a la cumbre del planeta. 

everest diego
La única vez que la bandera canaria ha estado en el techo del mundo

Hace diez años, Juan Diego, reconocía: “Sabemos que el tiempo es relativo y que las efemérides son solo eso, fechas en el calendario, pero créanme que hoy me levanto emocionado, parte de mi está hoy en Nepal, recordando momentos únicos e irrepetibles”.

El lagunero tuvo un recuerdo emocionado para sus dos compañeros de aquella exitosa expedición que se gestó en 2003 en una arepera de la plaza del Cristo de La Laguna con Javier Cruz y Jorge Rojas. “En nuestras vidas siempre hay un antes y un después de aquella expedición”.

juan diego dentro
Juan Diego Amador, aquel 17 de mayo de hace 20 años.

En aquella efemérides Juan Diego Amador reconocía que “muchas cosas han cambiado, en primer lugar yo, no soy el mismo hombre, no siento igual, no busco lo mismo en la montaña, ni en la vida. Se me nubla la vista cuando doy rienda suelta a las emociones que afloran en este día, donde recuerdos de amigos y momentos se agolpan en mi memoria, aunque algunos ya no estén para poderlo celebrar. En el Himalaya se quedó Ricardo y Juan, también hoy viven en mí, en mi memoria. La montaña me ha quitado mucho, pero me ha dado más de lo que me ha quitado, es un imán al que de momento no quiero resistirme”, afirma emocionado.

Ahora, en el veinte aniversario de la gesta,  al deportista, biólogo y aventurero lagunero se le recuerda en redes sociales: "Hoy viernes se cumple la segunda década de la primera ascensión de un deportista canario a la cumbre más alta del Planeta. El 17 de mayo de 2004 el alpinista lagunero Juan Diego Amador hizo ondear la bandera de las Islas Canarias en la cumbre del Everest. Hace ya veinte años que Amador y Javier Cruz emprendieron el difícil reto de convertirse en los primeros canarios en ascender al techo del mundo.

En aquella ocasión a Amador le tocó escalar solo, pues Cruz tuvo una indisposición que le impidió culminar. Pero ambos son un equipo, una maravillosa cordada que ya había escalado otras montañas superiores a 8.000 metros en el Himalaya. Cuando Amador logró subir a su tercer 8.000 parecía que el camino estaba abierto, pero lo cierto es que 20 años después ningún canario ha subido sin oxígeno a la cima de un 8.000 y el Everest sigue su hacer sido coronado.

El paso del tiempo va engrandeciendo aquellas maravillosas hazañas y hace única, más si cabe, la primera ascensión canaria al Everest.

Por su parte, Amador ha continuado en activo durante estas dos décadas, culminado proyectos de reconocimiento mundial como las 7 Cimas y mucha otras escaladas internacionales.

En el 2017 estuvo nominado al Piolet de Oro por la mejor actividad internacional del año al ascender a una cima virgen de alta dificultad en el Himalaya que llamó Pico Islas Canarias.

Ahora alterna su profesión con mi profesor de Geografía con sus propios objetivos deportivos y con el trabajo como guía de montaña a lo largo y ancho del planeta.

Cuando le preguntamos sobre sus proyectos de futuro le brillan los ojos y afirma que sigue teniendo objetivos importantes en su mochila y que se siente satisfecho por la cantidad de gente que le sigue y anima.

Cabe destacar que actualmente está presentando su último trabajo audiovisual realizado en la Antártida: 'Tras los pasos de Shacketon'. Quizás hacia esos territorios siga su mirada.

Sin embargo, en cuanto al patrocinio, comenta que desgraciadamente, a pesar de tener el mejor currículum deportivo de todos los tiempos en Canarias y tener reconocimiento nacional e internacional, le sigue costando conseguir apoyo decidido en su tierra, y que veinte años después sigue sintiendo que tiene que mendigar para recibir apoyo.

Amador considera que desde las instituciones apoyan más a los deportes televisivos, como el fútbol o el baloncesto, que a los deportes minoritarios como el alpinismo. Sin embargo, defiende que sus actividades están cargadas de valores humanos y ambientales que tienen una repercusión directa en la sociedad.

Confiemos en que pronto pueda dar rienda suelta a alguno de sus originales proyectos y sigamos viéndolo en activo, subiendo montañas, viviendo aventuras y compartiéndolas a la vuelta con el gran público como lo suele hacer.