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00:24h. martes, 28 de septiembre de 2021

Los pescadores pedían y proponían alternativas a Fonsalía en 2004 pero nadie les escuchó

De esto se hablaba en 2004, pero en 2006 el Gobierno de Canarias presentaba el glorioso proyecto (el más caro e impactante de España en carreteras por la época) de anillo insular hasta Santiago del Teide que incluía una rocambolesca variante de siete kilómetros hasta Fonsalía (la de accidentes gravísmos que han ocurrido ahí en pocos años), futuro puerto que ya no será sin la más mínima duda básicamente por la caducidad del impacto ambiental que cualquier persona sensata habría de celebrar en medio del descerebre político general. 

puerto-fonsalía
Proyecto de Puerto de Fonsalía en Guía de Isora

Los pescadores eran claros sobre el valor ecológico del entorno de Fonsalía que se pretendía, algunos inútilmente lo pretenden todavía, y ofrecían la alternativa de San Juan, donde ya hay puerto y como en el caso de Los Cristianos en todo caso habría que ampliarlo. Con lo que no contaban los pescadores, ni nadie, es con los intereses urbanísticos en relación a macroproyectos hoteleros que se mueven en el entorno de Fonsalía y sobre los que lleva presumiendo Pedro Martín desde hace veinte años al menos, ahora compuesto y sin puerto llorando por las esquinas sin alternativa alguna de desarrollo ni para Guía de Isora ni para nadie. 

Si tan vital era Fonsalía, si tanto dependíamos de que eso saliera adelante sin existir alternativa alguna en el mundo mundial como vendieron con Tazacorte o Granadilla donde ciertamente es que no entra ningún barco ni por equivocación; ¿a qué esperan todos esos siniestros personajes para dimitir después de haber dejado caducar los papeles que quizás lo hubieran hecho posible? ¿A quiénes pretenden hacer responsables del disparate de haber gastado una fortuna en hacer la autopista hacia un puerto que no será mientras no tienen dinero ni para rectificar una curva o para poner una pasarela peatonal en Armeñime para que por la carretera de toda la vida no se maten los peatones o los ciclistas también vendidos por la falta de arcenes?

En fin, pero esta es la realidad de una tierra ya sin norte, donde se construye una tercera carretera para un puerto vacío, el enlace para una vía exterior que no existirá, parques científicos y tecnológicos por todos lados sin que se instale al fin ni una ferretería mientras la universidad agoniza, tranvías que nadie quiere que se amplíen sin un solo metro de carril para guaguas (cómo si no podrían justificar la catenaria), campos de golf sobre suelos protegidos para la agricultura, intercambiadores de transportes en los lugares más congestionados de tráfico con rocambolescas pasarelas multimillonarias que no valdrán para nada, las estaciones de guagua convertidas en muchos sitios en aparcamientos de coches, institutos enteros en cajones prefabricados sin que se invierta un céntimo en infraestructura educativa por ningún sitio; hospitales a medio terminar durante décadas, autopistas obsoletas sin arcenes o carriles de aceleración decentes en las que no se invierte un céntimo mientras la gente se juega la vida a diario… 

Ustedes imagínense qué clase de planificadores tenemos que en 2006 contaban con la práctica desaparición del puerto de Santa Cruz en 2010 cuando llegara Granadilla, cuatro cruceros y poco más, y se reunían y todo para hablar de reconvertirlo todo en zonas verdes y playas cuando la realidad -de la que nadie se quiere hacer cargo tampoco- es que Granadilla, lo mismo que el de La Coruña donde el asunto ya lo han asumido, es un fiasco descomunal del que sólo han sacado partido los constructores y los políticos corruptos, alguno de ellos en el talego por cierto.

Pero en fin señores, Fonsalía no será, eso debiera se motivo de satisfacción para cualquier persona de bien que ame esta tierra y sus valores medioambientales más preciados. Eso por una parte, pero por la otra es que necesitamos un rumbo que nadie marca en este momento y donde los que venían a cambiar las cosas están montando compañías aéreas con dinero público y poniéndolas en manos de los de siempre. Y eso sí que no es ninguna buena noticia, algo tendremos que hacer para mirar al futuro con esperanza y optimismo y de manos de estos personajes vamos proa al marisco sin la más mínima duda.