Buscar
domingo, 19 de mayo de 2024 00:01h.

Crónica sobre el esperpento en el Congreso de los Diputados

En el teatro del Congreso de los Diputados se representa una adaptación de la obra “Luces de Bohemia” de Ramón María del Valle Inclán, inicialmente publicada por entregas en la revista “España” en 1920 y estrenada en el año 1971.

Sánchez - Feijóo
Sánchez - Feijóo

Los principales personajes de este retrato grotesco de la sociedad española vociferan desde sus escaños y a veces se atreven a subirse al estrado para vomitar discursos turbios.

Los espejos deformantes de la calle del Gato, instalados en dicha vía a mediados del siglo XIX y de gran éxito popular, han sido colocados en las paredes del hemiciclo de tal modo que el público pueda observar a los políticos reflejados en estos espejos cóncavos que dan lugar al esperpento. En palabras de Max Sánchez Estrella, presidente hiperbólico que se ha quedado ciego, el sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada en la que las imágenes más bellas se vuelven absurdas.

Su última noche en el Congreso se repite en un bucle infinito y nos ofrece la visión de un héroe clásico frente a su leal opositor, Don Latino de Hispalis Feijóo, cínico alter ego de Max Sánchez, con el que establece una discusión cómplice e hipócrita a la vez. Réplicas y contrarréplicas entre ambos se suceden en una demostración palpable de hasta que punto viven en el esperpento que reparte cuotas de poder.

Acusaciones dramáticas vertidas en el pozo de la corrupción, fingimientos, aplausos, insultos y risas acompañan la muerte de la comedia nacional. La judicialización de la política y la politización de la justicia campean en una democracia áspera y complicada de digerir.

El drama se cierra con un borracho que grita: “¡Cráneo previlegiado!” ante el ataúd de Sánchez Estrella, y remata esta parábola sobre un país deforme poblado por cerebros tan geniales como depravados.