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09:35h. jueves, 19 de mayo de 2022

La Asociación "Corazón y Manos" entregó 1.500 libros durante las Fiestas a personas  mayores solas

Con el fin de mitigar la soledad no deseada de las personas mayores durante las fiestas, la asociación Corazón y Manos, en colaboración con las auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio de Clece, entregaron a los usuarios 1.500 libros dedicados por trabajadores de la empresa.

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La Asociación "Corazón y Manos" entregó 1.500 libros durante las Fiestas a personas  mayores solas

En ocasiones la soledad se puede aliviar con una buena charla, con un café rápido, con una visita y una llamada telefónica inesperada o con la historia de un buen libro. A menudo se suele decir que si una persona tiene un libro cerca, jamás se sentirá solo porque la lectura, entre otras cosas, es capaz de trasladarnos a lugares e historias desconocidas que nos hacen disfrutar.

Según datos del INE, en los últimos cuarenta años se ha agravado la soledad de las personas de más de 80 años pasando de un 1,5% a un 6%, más de dos millones de personas viven solas. Una situación que, además, se ha agravado con la pandemia del Covid-19 durante los últimos dos años. Por ello, y con el fin de aliviar –al menos un poco–la soledad no deseada de los mayores, la asociación sin ánimo de lucro Corazón y Manos en colaboración con Clece han impulsado esta Navidad ‘Libros Amigos’, una campaña a través de la cual se han recogido libros y se han entregado con una dedicatoria a estas personas para que se sientan un poco menos solas durante estas fechas.

Esta iniciativa, explica Laura Cantero, delegada social de Clece en la zona noroeste y miembro de Corazón y Manos, «surgió porque habíamos detectado que hay personas atendidas por el Servicio de Atención a Domicilio (SAD) de Clece que se sienten o están solas en Navidades». Tras ello, comenta, «todos los servicios se volcaron en donar un libro especial para que una persona, en soledad, no lo sienta así, ¡y la respuesta ha sido increíble!».

Corazón y Manos ha recogido los libros –alrededor de 1.500 ejemplares– de las donaciones, ha hecho una clasificación por usuarios para elegir el libro más adecuado a su perfil con la ayuda de las auxiliares que los atienden y, finalmente, se han repartido entre sus domicilios. Detalla Cantero que «se han involucrado muchísimas personas, nos ha emocionado mucho porque, además, han colaborado con nosotros con gran entusiasmo”.

Felisa Avilés, vecina de la localidad madrileña de Rivas, ha sido una de las usuarias que recibió la visita de Clece y también del alcalde Pedro del Cura para hacerle la entrega de su libro con dedicatoria. Aurora Rebolledo, coordinadora de SAD en Rivas de Clece, relata que cuando llegaron a casa de esta usuaria «nos recibió con desayuno, con un flan casero, ¡estaba encantada con el libro porque le gusta mucho leer y de que la estuviéramos visitando! Fue emocionante ver lo contenta que estaba y todo lo que nos contaba». «Al final», detalla Rebolledo, «con la pandemia, esta Navidad también está siendo atípica. Para ellos toda visita es agradecida porque pasan los días sin compañía o sin salir de casa».

Por su parte, Mª Jesús Monge, coordinadora del Servicio de Ayuda a Domicilio de Clece en la zona noroeste, subraya la gran labor que han hecho las auxiliares: «Han sido ellas las que nos han ayudado a saber qué les gusta leer, si leen mucho o poco, para poder hacer entrega de un libro adecuado. También les han llevado los libros para muchos de ellos, las auxiliares del SAD son como de su familia».

Justo Santos es otro de los usuarios que como Felisa también ha recibido uno de estos libros de la campaña de Corazón y Manos, se ha mostrado entusiasmado y, sobre todo muy emocionado con el detalle que Clece ha tenido con ellos. «Lo leeré con satisfacción, se lo puedo asegurar. Tengo 83 años y a veces me siento solisimo, las chicas que vienen a verme cada día me dan la vida. Me ayudan en todo y son cariñosísimas».

Monge asegura que viendo el éxito que ha tenido este año, la Navidad que viene lo volverán a hacer. «Me gusta mucho que les hayamos podido sacar una sonrisa porque han sufrido mucho durante esta pandemia. Repetiremos», concluye.

En 1992 nacía Clece, un proyecto ilusionante que buscaba ofrecer servicios de calidad a empresas e instituciones. Hoy ese proyecto es una gran realidad, pero con la misma ilusión, la de más de 75.000 personas que forman parte de la compañía en España, Portugal y Reino Unido, que a través de múltiples servicios trabajan para mejorar la calidad de vida de más de 1 millón de personas; mantener y hacer más eficientes nuestros edificios; y cuidar y proteger el entorno, ya sean nuestras ciudades o nuestro patrimonio natural.