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martes, 28 de mayo de 2024 00:29h.

Los colectivos exigen al Gobierno de Canarias “una moratoria hotelera y vacacional total”

Hace tan solo 6 meses, un numeroso grupo de colectivos ambientalistas se unió en Tenerife para trabajar juntos ante los desmanes sociales y ambientales que están ocurriendo en las islas. A la vista está que esta colaboración está funcionando: hemos conseguido liderar una movilización social histórica, y el mensaje que queremos lanzar ahora es que no vamos a parar. 
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Los colectivos exigen al Gobierno de Canarias “una moratoria hotelera y vacacional total” después del 20A, entre otras medidas

Para empezar, si el Gobierno de Canarias de verdad tuviera intención de cambiar el modelo turístico, debería paralizar, inmediatamente, las obras de los complejos turísticos de Cuna del Alma y La Tejita. Además de contar con un amplio rechazo social, fruto del hartazgo de la población ante la incesante destrucción del litoral tinerfeño, ambos proyectos cuentan con varios aspectos que no cumplen con la legalidad. En el caso de Cuna del Alma, se incumple la normativa de evaluación ambiental, con especies protegidas y yacimientos arqueológicos dentro del perímetro de la obra. En el caso de La Tejita, no hay informe de evacuación de aguas residuales y se está destruyendo la franja de dominio público marítimo terrestre.

El Gobierno de Canarias tiene las competencias y los argumentos legales para detener las obras, aunque afirme lo contrario. Pero lejos de parar las obras, han maniobrado para facilitar la reanudación de las mismas: ejemplo de ello es el nombramiento a dedo de Jorge Sierra Riestra por parte del gobierno de Clavijo como viceconsejero de Servicios Jurídicos. Una de las primeras acciones de este jurista fue la emisión de informes que desmontan la protección de la viborina triste, allanando el camino para la reanudación de las obras en el Puertito de Adeje. Esta especie, catalogada en régimen de protección especial en el Catálogo Canario de Especies Protegidas, fue el motivo por el que se paralizaron las obras del macroproyecto.
 

Más allá de esto, el siguiente paso y el más importante que tiene que dar el Gobierno de Canarias, es aprobar una moratoria hotelera y vacacional total y real, no al estilo de las anteriores, en las que se construyeron más camas hoteleras que en algunos períodos sin moratoria.
 

En tercer lugar, el anteproyecto de ley para regular el crecimiento de la vivienda vacacional -recientemente lanzado por la consejera de Turismo Jéssica de León- se plantea desde unos parámetros que no sólo no serán capaces de dar solución a los actuales problemas, sino que los cronificarán. El anteproyecto de Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas, presentado por el Gobierno de Canarias a principios de este mes de abril, pretende luchar contra la escasez de oferta de viviendas de alquiler para la población local, así como controlar la escalada de precios fruto de la turistificación y gentrificación de las ciudades, poniendo límites del 10% y 20% en las islas verdes. Esto supone un margen de crecimiento de más del doble del número actual de viviendas vacacionales.

Si con el actual 4% de VV la situación es crítica para la población canaria, ¿en qué situación quedamos si crecemos hasta el 10% o el 20%?. Esta propuesta, permite también convertir edificios enteros, ubicados en suelo residencial, en hoteles, obligando a los ayuntamientos a cambiar su planeamiento para hacerlo. Por otro lado, el anteproyecto no prevé más medios de inspección y control, por lo que incumplir la ley será tan fácil como hasta ahora. Por estos motivos, estamos trabajando ya en las alegaciones a presentar a este anteproyecto de ley, para que la norma sea un remedio real al creciente problema de acceso a la vivienda y tenga un impacto palpable y positivo en la población canaria.
 

No vamos a permitir que se marque el camino del cambio con medidas superfluas y desviando el foco del discurso de lo que es realmente importante: poner límites al crecimiento en unas islas masificadas, que agonizan bajo el cemento. Por este motivo, los colectivos organizadores del 20A ya estamos trabajando en el diseño de propuestas viables ante las que la clase política tenga que posicionarse. Además, desarrollaremos acciones de participación ciudadana que mantengan vinculadas a las personas concienciadas con la necesidad de un cambio de modelo. Por eso, llamamos a quienes el sábado acudieron a manifestarse y a todas aquellas personas que consideran que no podemos dar continuidad a esta política turística depredadora y destructiva, a que se mantengan atentas y participativas en la medida en que les sea posible. Iremos lanzando propuestas a las que sumarse. Pedimos paciencia a la población porque será un proceso largo y complejo, pero trabajaremos para que la sociedad en su conjunto se implique en la construcción del futuro que queremos para estas islas.
 
La manifestación del 20A fue un éxito histórico, pero no tenemos tiempo que perder. Macroproyectos como Cuna del Alma o el Hotel de la Tejita siguen avanzando, decenas de complejos hoteleros están proyectados por todo el territorio canario, además de innumerables macroinstalaciones de energías renovables que, disfrazadas de proyectos verdes, devoran espacios naturales o suelo agrícola y que suponen una amenaza para nuestra fauna, nuestra flora y nuestro paisaje. Hemos perdido mucho, y no debemos permitir que sigan vendiendo y destrozando nuestras islas. Llegó el momento de parar y de pensar cómo reparar el daño que le hemos hecho a nuestra tierra, cómo mitigar el sufrimiento de nuestra gente y, sobre todo, cómo queremos seguir avanzando a partir de ahora.