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domingo, 14 de julio de 2024 07:30h.

Estudiante participativo

La Salle La Laguna se ha convertido en el colegio pionero en el Archipiélago aplicando el Aprendizaje Cooperativo desde hace casi una década. Con dicha innovación educativa y pedagógica se impulsa la comunicación entre el alumnado y se estimulan sus habilidades, destrezas y capacidades para mejorar su rendimiento. Dicha metodología ha logrado rebajar el fracaso escolar y fomentado la convivencia.

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apredizaje cooperativo

Potenciar las capacidades, destrezas y habilidades de los alumnos y que éstas sirvan para que los estudiantes adquieran los conocimientos necesarios para conseguir la mejor preparación posible son algunas de las piezas fundamentales para desarrollar lo que se conoce como Aprendizaje Cooperativo. En este sentido, el colegio La Salle La Laguna ha sido el pionero en el conjunto del Archipiélago en aplicar dicha metodología entre sus estudiantes desde hace nueve años, con éxitos que avalan la eficacia de este sistema al conseguir, por ejemplo, rebajar el índice de fracaso escolar y fomentar la tolerancia.
Los 650 alumnos del centro, desde Infantil hasta cuarto de la ESO, participan de dicha innovación pedagógica que les permite aprender “divirtiéndose” en sus respectivas aulas sin que ello reste en sus evaluaciones o calificaciones, sino más bien al contrario, según se constata en los informes académicos del colegio lagunero.
“Dicha estructura, que aplicamos a todas y cada una de las materias que impartimos en el centro, consiste en colocar a los alumnos del aula en grupos de tres o cuatro. Con ello conseguimos favorecer la comunicación entre los estudiantes, pero también logramos que compartan sus habilidades y sus carencias”, explican Vanesa Santana, Gracia Fariña y María Jesús Pérez, profesoras del equipo de Aprendizaje Cooperativo de La Salle La Laguna, quienes afirman que “lo que se busca es la motivación del alumnado a través de un trabajo más creativo y atractivo”.
Esta metodología lejos de restar protagonismo al docente le proporciona una mayor implicación para con su alumnado en el trabajo diario, ya que al diseño del grupo (que se cambia cada trimestre) para conseguir el equilibrio de sus participantes se une la preparación de las clases y la ayuda personalizada al estudiante.

Experiencia que se comparte

“Con el Aprendizaje Cooperativo hemos observado grandes beneficios en los menores. Por un lado, el fracaso escolar ha bajado de forma considerable, pero también hemos detectado que hay menos conflictos porque fomenta la convivencia”, señalan orgullosas las docentes, quienes añaden que “nuestros alumnos se muestran mucho más tolerantes y la tolerancia es un pilar básico de la sociedad”.
Dicha estructura de innovación pedagógica que se desarrolla en el colegio La Salle La Laguna, ya consolidada con el paso de casi una década, ha servido para que otros centros de la Isla públicos y privados se interesen por la misma.
El equipo de profesoras, con la titulación de Experto Universitario en Aprendizaje Cooperativo, manifiesta que “en los últimos cuatro años nos han visitado una infinidad de colegios para conocer nuestro trabajo”, por lo que consideran que dicho sistema se puede aplicar en centros de Formación Profesional o incluso en el ámbito universitario.

Implicación de las familias

“De hecho, recientemente alumnos de La Salle La Laguna ofrecieron una charla en la Facultad de Magisterio de la Universidad de La Laguna por el trabajo que expusieron en Noche de Estrellas, el cual causó la admiración del profesorado universitario presente en dicho evento que desarrollamos recientemente en nuestro cole”, expresan. 
Este tipo de enseñanza también involucra a las familias y las dinamiza para conseguir una mayor participación de los padres y madres en las actividades que se diseñan desde el centro y en las que toman parte sus hijos e hijas.