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jueves, 18 de agosto de 2022 15:58h.

MOISÉS PIRES AMADOR PASÓ DE TENERLE MIEDO AL AGUA A SUMERGIRSE A 92 METROS DE PROFUNDIDAD

Moisés Pires, un tinerfeño que ha buceado por medio mundo

Moisés un tinerfeño que ha buceado por medio mundo, el miedo al agua ocasionado por un semi ahogamiento lo llevó a probar nadar por debajo de la superficie, sin imaginarse que esto después de algunos años lo convertiría en buzo profesional. 

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Moisés cuando trabajaba en el rescate del Costa Concordia

Moisés Pires Amador nació en El Aaiun en el Sáhara Occidental Español, donde su padre estuvo destinado como coronel del ejército, desde muy joven se traslado con su familia a Tenerife donde se ha convertido, por mérito propio, en uno de los buzos más experimentados de canarias. 

Ha participado en numerosas operaciones de rescate y salvamento, empezó a trabajar profesionalmente en el sur de Tenerife con diferentes obras para Puertos, compaginó su trabajo haciendo sus pinitos como fotógrafo de prensa en diferentes medios de Tenerife como La Gaceta de Canarias y Diario de Avisos; su ansia de encontrar nuevos retos profesionales lo llevo a irse, “he estado en aproximadamente en 14 países, desde Libia hasta las selvas panameñas siempre sumergido", su máxima profundidad de 92 metros la logró en el Pacífico instalando jaulas para la cría de atunes.
Moisés recuerda que su actuación en el desastre del Prestige en las costas gallegas, luego en Hon Kong con el hundimiento del porta contenedores “Kota Kado", así como en otros muchos rescates, el último grande fue el reflotamiento del  Costa Concordia donde Moisés compaginó se labor de buzo con la de oficial de seguridad.
La robótica submarina es otra de las actividades donde se ha desarrollado Moisés pilotando ROW (Robot para actuar a grandes profundidades) donde le es imposible llegar con métodos de buceo tradicionales. Sus últimos trabajos los realizó en plataformas de extracción de crudo en el Golfo de Mexico y luego se traslado a trabajar en la refinería de Repsol en Tarragona, donde desarrollo labores de mantenimiento de instalaciones sumergidas y descarga de petroleros de de más de 160.000 toneladas. Moisés teme que tendrá que volver a salir, puesto que aquí en las islas es difícil que consiga trabajo en lo que le gusta.