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lunes, 22 de abril de 2024 13:05h.

La presbicia y la crisis económica

La presbicia es una enfermedad ocular que generalmente aparece después de los cuarenta años, cuando las personas no logran leer a menos de medio metro y se encuentran con la obligación de utilizar lentes, pero desgraciadamente no todas las personas pueden visitar una óptica para graduarse la vista y adquirir unas buenas gafas porque los precios son desorbitados.

Gafas Presbicia
Gafas para la Presbicia

Por este motivo usted podrá escapar comprando gafas graduadas a un precio mínimo de tres a cinco euros o a un máximo de veinte euros en cualquier farmacia, tiendas de chinos o incluso en ferreterías y algunas personas creen que descubren la pólvora cuando advierten de que utilizar este tipo de lentes es malo para la salud visual, pero cuando millones de personas desgraciadamente no tienen dinero ni para cargar sus neveras, pagar el alquiler o infinitos gastos obligatorios por obligación recurren a esta oportunidad de poder "comprar" unas gafas con un bajo coste, aunque es mejor decir, que una persona puede "ver" a un precio asequible.

Ojalá que todo ese dinero que han ganado con sus trapichuelas, ganan y siguen ganando muchas personas que están en el Gobierno o cerca de quiénes gobiernan hubiera sido invertido en salud física, mental y visual. Es increíble cómo gran parte del dinero europeo o a nivel mundial son invertidos en armamento, es increíble cómo estamos viendo en las noticias a cientos de miles de agricultores y ganaderos manifestándose en Europa, pero más increíble es que las personas que tienen que solucionar el problema sean los que no tienen ni puñetera idea del significado de la palabra "Madrugar" para trabajar la tierra, para preparar los desayunos, almuerzos y cenas de millones de turistas, a los niños de los Colegios y a un sin fin de personas cada día, es increíble cómo hemos llegado a un enredo imposible de desenredar.

Pero terminamos con la "Presbicia" porque fue cómo comenzó este artículo dónde demostramos una vez más, que millones de personas necesitan aunque sean unas gafas de cinco euros que las venden hasta en las ferreterías, a ver si así ven un poco más y no son tan filetes, porque caminan encima de la misma basura y no son capaces ni de verlas, ni sentirla ni escuchar el sonido cuando la pidan. Aquí lo dejo para seguir reflexionando sobre los gatos que no tienen pelos. Perdone las molestias y gracias por la atención prestada.