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jueves, 30 de mayo de 2024 10:06h.

Sanidad pone en marcha un proyecto piloto de continuidad de cuidados tras el alta hospitalaria

La Dirección General del Paciente y Cronicidad del Servicio Canario de la Salud (SCS),  inicia el pilotaje del programa AP_Cuida2 con el objetivo de potenciar la continuidad de cuidados del paciente tras el alta hospitalaria.

Reunión DG Paciente Cronicidad, GAP GC y H
El proyecto ‘AP_Cuida2’ busca facilitar la continuidad asistencial en los pacientes dados de alta tras un proceso de hospitalización

La continuidad asistencial forma parte de las líneas prioritarias de la Estrategia de Abordaje a la Cronicidad en la Comunidad Autónoma de Canarias, así como de la Estrategia +AP Canarias.  

 

AP_Cuida2 busca facilitar la continuidad asistencial en aquellos pacientes dados de alta tras un proceso de hospitalización como elemento clave para optimizar los cuidados, gestionar los procesos tras el alta, evitar reingresos hospitalarios y visitas a urgencias no deseadas, así como problemas relacionados con la medicación, siendo especialmente útil para pacientes crónicos y de edades avanzadas,  favoreciendo la relación y confianza entre el personal de enfermería y los pacientes.

 

Entre los objetivos primordiales de la Dirección General del Paciente y Cronicidad está abordar la continuidad asistencial entre diferentes niveles, de tal manera que la información clínica relevante del paciente y sobre los cuidados que precisa sea accesible tanto desde la Atención Primaria como desde Atención Hospitalaria, especialmente en los pacientes que precisan hospitalización por patologías agudas o crónicas.

 

AP_Cuida2 pretende garantizar al paciente seguridad y calidad asistencial, al tiempo que reduce los desplazamientos, mejorando la accesibilidad a las prestaciones sanitarias favoreciendo el seguimiento de su evolución tras el alta, lo que facilita la puesta en marcha de los mecanismos que den cobertura a sus problemas de salud.

 

Pilotaje en la Zona Básica de Salud de Tamaraceite

 

El programa AP_Cuida2 ha comenzado a pilotarse en la Zona Básica de Salud de Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria, que incluye los consultorios locales de San Lorenzo y Tenoya, que atienden a una población de 36.990 pacientes, y el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín como centro de referencia de esa población. 

 

El objetivo es evaluar la sistemática del proyecto para extenderlo a todas los pacientes de la Comunidad Autónoma que han estado ingresados en una planta de hospitalización en los hospitales públicos de Canarias, homogeneizando la práctica asistencial tras el alta.

 

Circuito de pacientes

 

A través de este programa, cualquier paciente de cualquier edad que ha permanecido ingresado en una planta de hospitalización, tras ser dado de alta, se cita telefónica de manera automática en la agenda de su profesional de Enfermería de su centro de salud, para realizar el seguimiento al alta, con la finalidad de detectar posibles problemas y poder tomar decisiones. 

 

AP_Cuida2 ha tenido en cuenta los aspectos de comunicación y relación entre profesionales y usuarios ofertando a las profesionales herramientas que faciliten un encuentro centrado en la persona.

 

En esta entrevista sistematizada, donde se contará con el informe de cuidados de Enfermería realizado en el hospital por el personal enfermero de la planta de hospitalización, se realizará un abordaje con el paciente o su cuidador principal sobre la situación actual. En él se valorará, por un lado, las necesidades de índole asistencial, tales como curas, analíticas, controles o ajustes del plan de tratamiento, así como otras necesidades no asistenciales como la necesidad de baja laboral o tramitación de trasporte sanitario. En cada caso, el paciente será derivado al profesional que más valor aporte para solventar las necesidades detectadas.

 

Por último, en la fase de pilotaje de este programa se valora la experiencia percibida del paciente o cuidador, así como la satisfacción de los profesionales para garantizar una atención de calidad.

 

La bibliografía y las evidencias científicas revisadas apuntan a que este tipo de acciones mejoran no solo la satisfacción de los pacientes y profesionales a través de una atención coordinada y organizada, sino también las demandas a los servicios de urgencias y su frecuentación. Además, con estas medidas disminuye la probabilidad de reingresos, se mejora la adherencia terapéutica, descienden los posibles efectos adversos relacionados con la medicación prescrita al alta que se generan en ocasiones por falta de información y asesoramiento, y mejora los resultados en salud con un sistema sanitario más eficiente, gracias a la implicación de todos los profesionales vinculados en este proceso.