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16:37h. sábado, 08 de mayo de 2021

"No me volverás a ver ni a mí ni a las niñas"

Tomás Antonio Gimeno, de 37 años, y sus dos hijas Anna y Olivia Gimeno Zimmerman, de 1 y 6 años, están en paradero desconocido desde el martes en Tenerife y la investigación se centra en la embarcación del padre, localizada a la deriva y vacía frente al puertito de Güímar, tras una llamada Gimeno a su expareja para decirle que no vería nunca más ni a él ni a las niñas.

Tomás Gimeno y sus hijas desaparecidos_Fotor
Se busca a Tomás Antonio Giméno y sus dos hijas en Tenerife

Las Fuerzas de Seguridad del Estado han catalogado el caso como una desaparición de alto riesgo y, en este momento, se investiga como un potencial secuestro parental, sin descartar otras hipótesis.

Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del Puerto Deportivo Marina Tenerife han revelado que Tomás Gimeno zarpó pasada la medianoche del miércoles en su barco, cargado con varios bolsos y sin las niñas a la vista.

Detalles de los desaparecidos

El caso está considerado de alto riesgo ya que el progenitor se llevó a las niñas y no las devolvió el martes a la hora convenida. 

Tomás Antonio Gimeno es un varón de 1,85 metros de estatura y 75 kilos de peso, que la última vez que se le vio vestía una bermuda de color oscuro y una camiseta negra, según consta en la descripción publicada en la web del Centro nacional de desaparecidos del Ministerio del Interior.

En cuanto a las menores, Anna, una bebé de un año, es rubia de ojos azules con el pelo ondulado. Mide unos 70 centímetros. Olivia, de seis años, tiene el pelo castaño, largo, y los ojos marrones. Mide 1,10 metros. Llevaba puesto un pantalón de chándal gris, suéter azul y tenis negros.

Qué se sabe de la investigación

Según fuentes de la investigación,  el hombre zarpó desde la Marina del puerto de Santa Cruz de Tenerife en una embarcación de recreo que fue localizada frente a la costa del Puertito de Güímar, interceptada por la salvamar 'Tenerife' y 'Punta Salinas'. En la barca no había nadie y no ha trascendido que haya pistas sobre si las niñas llegaron a estar allí.

Según grabaron las cámaras del puerto, Gimeno llegó con su coche a las 21.30 horas, lo aparcó frente a su pantalán y en él descargó una serie de bolsos; sin embargo, el guardián que hacía el turno de noche, que lo vio de frente, en ningún momento localiza a las niñas, ni las cámaras revelan si estaban con él.

A las 00.30 horas, el hombre sale finalmente con su barco, de unos seis metros de eslora, el cual sólo cuenta con un pequeño camarote. 

El avión Sasemar 103 de Salvamento Marítimo realizó el miércoles búsquedas en la zona, sin pistas de los desaparecidos. 

Este jueves se ha recuperado el dispositivo de búsqueda, en el que participan servicios aéreos y marítimos de la Guardia Civil, así como efectivos de Salvamento Marítimo y un helicóptero del 112 del Gobierno de Canarias. 

El rastreo ha ampliado su radio de acción desde la punta de Anaga hasta Güímar, han informado fuentes de la Guardia Civil.

Amenazas a la madre de las menores

La madre de las niñas ya se había quejado en diciembre ante la Guardia Civil de que su expareja la había amenazado verbalmente con no volver a ver a sus hijas, pero no quiso presentar denuncia.

El padre de las menores, de 1 y 6 años, se las llevó a las 17.00 horas del pasado martes y tendría que haberlas devuelto ese mismo día a las 21.00 horas.
Posteriormente, según las mismas fuentes, la mujer, Beatriz Z., recibió la llamada de su expareja, Tomás Antonio G.C., y puso la denuncia por la desaparición.

La madre de las niñas desaparecidas en Tenerife denunció que su expareja le dijo que no las vería nunca más

La madre de las niñas a las que se busca en Tenerife desde este miércoles denunció ante la Guardia Civil que su expareja la llamó para decirle que no iba a verlas más, ni a él tampoco, según han informado fuentes de la investigación.

El padre de las menores, de 1 y 6 años, se las llevó a las 17.00 horas del pasado martes y tendría que haberlas devuelto ese mismo día a las 21.00 horas.

Posteriormente, según las mismas fuentes, la mujer, Beatriz Z., recibió la llamada de su expareja, Tomás Antonio G.C., y puso la denuncia por la desaparición.

El caso se ha catalogado, desde que se tuvo conocimiento, como una desaparición de alto riesgo y, en este momento, se investiga como un potencial secuestro parental, sin descartar otras hipótesis.

La última información disponible sobre su paradero es que las cámaras de un puerto deportivo grabaron al hombre cargando bolsos en una embarcación de su propiedad y zarpando en la medianoche del miércoles.

Amenazas en diciembre

La mujer ya se había quejado en diciembre ante la Guardia Civil de que su expareja la había amenazado verbalmente, pero no quiso presentar denuncia.

No obstante, los agentes realizaron un seguimiento de oficio y, en marzo, volvieron a preguntarle. La mujer dijo entonces que el episodio de las amenazas de diciembre no se había repetido, han precisado las fuentes.

Desde este miércoles, un amplio dispositivo de la Guardia Civil busca a los tres desaparecidos por aire, tierra y mar, tras hallarse a la deriva, frente al puertito de Güímar, un barco vacío propiedad del hombre y con el que al parecer zarpó desde la Marina de Santa Cruz de Tenerife.