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viernes, 19 de agosto de 2022 00:11h.
Gabriel González Fernández
Secretaría de Sociedad Civil de Podemos Canarias. Concejal por Unidas Podemos en Adeje
Gabriel González Fernández
Opinión

La esperanza en Adeje (y quienes quieren prohibirla)


El pasado 14 de mayo, una raquítica señal de “Prohibido” dispuesta por el Ayuntamiento languidecía ante una movilización multitudinaria en defensa del Puertito de Adeje que ya es Historia de Adeje y que marcó la apertura de un ciclo esperanzador para el conjunto de las islas.  Un millar de asistentes pedía ese día algo muy sencillo de entender para cualquier gobernante comprometido con su pueblo: un futuro que tenga como eje el cuidado de la tierra y el de la gente que la habita, que tenga como pilares el empleo digno, la sostenibilidad, y el respeto de los entornos naturales que hacen posible la vida en Adeje. El problema, claro, es que no todos los gobernantes están comprometidos con su pueblo, y algunos directamente están casados con quienes hacen caja de su sufrimiento.

 

Opinión

El Puertito no está solo

Adeje representa el paradigma de un modelo caduco de desarrollo que tuvo su inicio en los años 70 con la urbanización agresiva de gran parte del litoral de las islas, y que empezó a mostrar sus costuras con las sucesivas crisis económicas y productivas experimentadas en el archipiélago durante las décadas de los 80 y 90. Llegado el año 2008 y la brutal crisis financiera que este trajo consigo (y que aumentó en un 80% los niveles de desempleo en Canarias en tan solo 3 años), este modelo quebró de forma irreversible, viéndose definitivamente pulverizado llegado 2020, momento en que la crisis originada por la Covid-19 provocó el “cero turístico” en una Comunidad que batía previamente récords simultáneos de visitantes y de pobreza entre sus habitantes.