El Cabildo aprueba el Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales

La estrategia insular refuerza la gestión preventiva durante todo el año ante el aumento del riesgo asociado al cambio climático

El Consejo de Gobierno del Cabildo de Tenerife ha aprobado inicialmente el Plan Anual para la Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales de Tenerife 2026, un documento estratégico que establece la planificación integral de las actuaciones destinadas a proteger los montes de la isla, reducir el riesgo de incendios forestales y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles emergencias.

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destaca que este plan “supone un paso más en la consolidación de una política forestal basada en la prevención permanente, la planificación rigurosa y la adaptación a una realidad climática cada vez más compleja”.

 

Asimismo, señala que “la experiencia acumulada en los últimos años demuestra que la mejor herramienta frente a los grandes incendios forestales es actuar antes de que se produzcan, gestionando el territorio y reduciendo la vulnerabilidad de nuestros montes y de las poblaciones cercanas”.

 

El documento responde a las obligaciones establecidas en la legislación estatal en materia de incendios forestales y tendrá vigencia durante todo el año 2026. Su ámbito de aplicación abarca la totalidad del territorio insular y complementa los instrumentos ya existentes en Canarias, especialmente el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma de Canarias (INFOCA) y el Plan de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Tenerife (INFOTEN).

 

Un territorio especialmente vulnerable

 

Al respecto, la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, precisa que el plan parte de un análisis detallado de las características físicas y ambientales de Tenerife, una isla marcada por una gran diversidad ecológica, fuertes pendientes, una compleja orografía y una amplia variedad de condiciones climáticas.

 

El documento advierte de que el cambio climático está incrementando significativamente el riesgo de incendios forestales. El aumento sostenido de las temperaturas, la reducción progresiva de las precipitaciones, la prolongación de los periodos de sequía y la mayor frecuencia de episodios de calor extremo están generando paisajes más secos y vulnerables al fuego.

 

Según recoge el plan, la temperatura media en Canarias ha aumentado de forma constante durante las últimas décadas, mientras que las precipitaciones muestran una tendencia descendente. Además, se prevé un incremento de las olas de calor y de los fenómenos meteorológicos extremos, circunstancias que favorecen la aparición de incendios de mayor intensidad y complejidad.

 

En este contexto, el Cabildo considera imprescindible reforzar la gestión preventiva del territorio, especialmente en las zonas forestales y en las áreas de interfaz urbano-forestal, donde conviven espacios naturales y núcleos habitados.

 

Prevención

 

Uno de los aspectos más destacados del nuevo plan es su enfoque continuo y permanente. A diferencia de modelos centrados exclusivamente en la campaña de verano, la estrategia contempla actuaciones durante los doce meses del año.

 

Entre las principales medidas previstas figuran los tratamientos selvícolas orientados a reducir la acumulación de combustible vegetal, el mantenimiento y mejora de pistas forestales, la conservación de puntos de agua estratégicos para la extinción, la creación y mantenimiento de áreas cortafuegos y el desarrollo de quemas prescritas con fines preventivos.

 

Asimismo, se contempla la identificación de puntos estratégicos de gestión del territorio, así como la definición de áreas prioritarias de actuación que permitan mejorar la capacidad de defensa frente a grandes incendios forestales.

 

El plan también incorpora actuaciones destinadas a favorecer actividades compatibles con la prevención, como el aprovechamiento ganadero en determinadas zonas forestales, contribuyendo a la reducción de la biomasa acumulada.

 

Refuerzo de la vigilancia

 

La planificación para 2026 mantiene como eje fundamental el operativo BRIFOR, encargado de las labores de prevención, vigilancia y lucha contra incendios forestales en Tenerife.

 

El dispositivo contará con recursos humanos y técnicos especializados distribuidos estratégicamente por la isla, complementados con otros medios de distintas administraciones y organismos que pueden ser movilizados en caso de emergencia.

 

El documento establece además criterios específicos para la intensificación de la vigilancia y el despliegue de recursos en función de las condiciones meteorológicas, especialmente durante episodios de altas temperaturas, baja humedad relativa o situaciones de viento que puedan incrementar el peligro de incendio.

 

Áreas de interfaz urbano-forestal

 

El plan presta una atención especial a las áreas de interfaz urbano-forestal, consideradas actualmente uno de los principales retos en la gestión de incendios forestales.

 

Estas zonas, donde las edificaciones y los espacios habitados se encuentran próximas a áreas forestales o vegetación natural, presentan una mayor exposición al riesgo y requieren medidas específicas de autoprotección, ordenación y gestión del combustible vegetal.

 

En este sentido, el Cabildo continuará impulsando actuaciones coordinadas con los ayuntamientos para mejorar la seguridad de la población y reducir la vulnerabilidad de viviendas e infraestructuras.

 

La estrategia insular también contempla programas de concienciación y sensibilización dirigidos a la ciudadanía, con el objetivo de reducir las conductas negligentes que puedan originar incendios forestales.

 

El Cabildo considera fundamental reforzar la cultura de la prevención y fomentar la corresponsabilidad de la población en la conservación de los espacios naturales, especialmente durante las épocas de mayor peligro.

 

Las campañas informativas estarán orientadas a difundir buenas prácticas, recordar las restricciones vigentes cuando las condiciones de riesgo así lo exijan y promover conductas responsables en el entorno forestal.

 

Exposición pública

 

Tras su aprobación inicial, el Plan Anual para la Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales de Tenerife 2026 será sometido a un periodo de información pública de veinte días hábiles para que ciudadanos, entidades y organizaciones puedan presentar las alegaciones que consideren oportunas.

 

Una vez finalizado este trámite y resueltas las aportaciones que pudieran presentarse, el documento quedará definitivamente aprobado, constituyendo la hoja de ruta que guiará las actuaciones de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales en Tenerife durante el próximo año.

 

Con esta planificación, el Cabildo reafirma su compromiso con la protección de los montes de la isla, la conservación de la biodiversidad, la seguridad de la población y la adaptación del territorio a los efectos del cambio climático.