Canarias

Avistan seis años después en El Hierro a un gran tiburón solrayo, el más dócil del mundo pese a su feroz aspecto

El tiburón solraya avistado en La Restinga la semana pasada

El prestigioso Centro de Buceo El Bajón, uno de la decena que están situados en La Restinga (El Hierro), ha compartido imágenes de un tiburón solrayo, un ejemplar que no se veía allí desde 2019. El tiburón solrayo es una de las especies de tiburón más dóciles del mar a pesar de su aspecto feroz. Entre las características de este tiburón que se ve en las aguas de El Hierro destaca que las hembras preñadas suelen subir a la superficie.

El tiburón solrayo (odontaspis ferox) es un tiburón de tamaño grande y cuerpo robusto, capaz de medir hasta cuatro metros de largo y unos 300 kilos de peso. Perteneciente a la familia odotaspididae, estamos ante un escualo generalmente gris de cuerpo alargado y fusiforme, con dos aletas dorsales. La primera no solo es mayor, sino que se sitúa en las proximidades de la inserción de las pectorales.

A pesar de su aspecto, entre las características del tiburón solrayo cabe destacar que se trata de una de las especies de tiburón más dóciles que existen en el mar, a diferencia de otras como el tiburón azul. De hecho, este aspecto feroz, con esos dientes desordenados y cinco pares de hendiduras branquiales, es solo una apariencia. 

Imagen captada del vídeo grabado por el centro de buceo El Bajón

Nos encontramos ante una especie un tanto enigmática y misteriosa, que apenas ha evolucionado a lo largo de la historia, además de difícil de observar ya que viven en fondos arenosos de entre 13 y 430 metros de profundidad. Sin embargo, cuando las hembras están preñadas suben a la superficie siendo atisbadas por los buceadores de los que no tienen miedo.

Esta especie de tiburón puede verse cerca de la superficie en muy pocos lugares del mundo, siendo el Mar de las Calmas de El Hierro uno de ellos. Se cree que su distribución puede ser circuntropical (océanos y mares tropicales y subtropicales), aunque se trata de una especie poco conocida a nivel científico.

En las islas Canarias el tiburón solrayo recibe el nombre de tiburón Sarda y siempre se ha visto por estas aguas en verano. Este hecho pone de manifiesto la riqueza de la fauna en las profundidades del archipiélago canario, donde también se puede disfrutar de otras especies como el calderón tropical o grandes zifios.

Este tiburón posee poca descendencia, ya que cuando las crías nacen se alimentan de sus hermanos en las últimas fases de su desarrollo. Nos encontramos ante una especie ovovivípara, es decir, ponen huevos pero la eclosión de los mismos tiene lugar en el vientre de la madre.

Es en este lugar donde la tragedia acompaña al tiburón solrayo, desarrollándose un canibalismo uterino. Si bien la madre puede poner 2 o 3 huevos, solo termina sobreviviendo uno de ellos, el más fuerte, pues se come a los que serían sus hermanos. Se piensa que pueden tener una cría cada dos años. Estas, al nacer, tienen ya una longitud superior al metro.