FENAPA solicita una reunión de emergencia con Narvay Quintero ante la crisis pesquera en La Gomera
La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FENAPA) ha alzado la voz ante la crítica situación que atraviesa el sector en La Gomera. En una carta remitida directamente al consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero. La organización denuncia la falta de soluciones a problemas históricos que asfixian a los marineros de la isla, exigiendo medidas urgentes para garantizar la supervivencia de la pesca artesanal frente a las crecientes restricciones y la falta de recursos.
En nombre y representación de la FEDERACIÓN NACIONAL DE PESCA ARTESANAL (FENAPA), en mi condición de presidenta de la Federación, mediante el presente escrito pongo en su conocimiento nuestras reivindicaciones, descritas a continuación, al objeto de que sean tenidas en consideración y se nos traslade una respuesta detallada a lo solicitado.
En representación de nuestros asociados del litoral canario —con presencia en Tenerife, Gran Canaria, La Palma, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura— nos dirigimos a usted como máximo responsable de la pesca en el archipiélago.
Entre los diversos asuntos pendientes de resolución, los motivos que nos impulsan a intervenir hoy son de tal gravedad que nos obligan a actuar en defensa de nuestros asociados en la isla de La Gomera.
Recientemente se han producido hechos que evidencian una preocupante falta de servicios básicos. Estos servicios son competencia directa del Gobierno de Canarias, tanto a través de la Consejería de Pesca como de Puertos Canarios.
HECHOS:
Primero:
Los pescadores de La Gomera carecen de los servicios esenciales de puntos de descarga. Esto imposibilita la obtención del documento de transporte necesario para comercializar sus capturas, concretamente en el puerto de Playa Santiago.
No cuentan con los servicios portuarios que el Gobierno de Canarias está obligado a garantizar en todas las islas. En el citado puerto:
- No existe grúa para la descarga de capturas desde las embarcaciones.
- Se carece de servicio de hielo y de cámaras frigoríficas que garanticen las condiciones higiénico-sanitarias óptimas.
Según informan nuestros asociados (armadores de La Gomera), existen instalaciones destinadas a tales funciones que se encuentran inoperativas. La consecuencia directa es que los armadores no pueden comercializar sus capturas.
Tenemos constancia de que existe una concesión administrativa otorgada hace diez años a la empresa “Pescados Ramón”. Sin embargo, dicha entidad está totalmente ausente e incumple sistemáticamente las obligaciones contraídas con el Gobierno de Canarias.
Ante este abandono, los pescadores sufren las consecuencias: inspecciones de las autoridades, sanciones y la pérdida constante de capturas que no pueden ser vendidas.
Hace apenas una semana, un armador se vio obligado a arrojar sus capturas al mar por indicación del SEPRONA. Este hecho deriva directamente del incumplimiento de las autoridades competentes, que no actúan a pesar de que esta falta de servicios ha sido comunicada en diversas ocasiones al Director General de Pesca.
Se está obligando a los pescadores a incumplir la legislación vigente, ya que la Administración no ejerce sus competencias para autorizar los puntos de descarga y primera venta, privando al sector de servicios básicos en el puerto de Playa Santiago.
Para solucionar con carácter de urgencia esta grave situación, SOLICITAMOS:
- Una reunión urgente entre los representantes de FENAPA Canarias y los responsables directos de la Consejería de Pesca y de Puertos Canarios.
- La autorización inmediata del punto de descarga y expedición en el puerto de Playa Santiago.
La situación exige una respuesta acorde por parte de las autoridades, independientemente de las concesiones administrativas existentes (que previsiblemente fueron financiadas con fondos de la UE). Ante el incumplimiento de la concesionaria, la Administración debe actuar de oficio para resolver dicha concesión y permitir que el sector pesquero afectado asuma estos derechos y responsabilidades, garantizando así la viabilidad de su trabajo.