El Trío Arbós trae la excelencia musical al 32 Festival Internacional de Música de Canarias
La sala de cámara del Auditorio de Tenerife recibe a una de las más interesantes agrupaciones camerísticas del panorama musical español, el Trío Arbós que comenzó su viaje musical por las islas el sábado 30 de enero, en el Palacio de Formación y Congresos y Auditorio de Fuerteventura. El Trío Arbós actuará el miércoles 3, en Tenerife, despidiéndose con el concierto que ofrecerán el jueves 4 de febrero, en la Casa de la Cultura de El Paso, en La Palma. Para su participación en el Festival de Música 2016 presentan un programa que arranca con Círculo: fantasía para piano, violín y violonchelo, de J.Turina; y continúa con los tríos para piano de Saint-Saëns y Mendelssohn.
Se trata de obras que aparentemente no parecen guardar una correlación histórica o temática entre ellas; sin embargo, a juicio del Trío Arbós, “crean una unidad de otra índole, una característica altamente subjetiva, pero de gran importancia para nosotros ya que como intérpretes del lenguaje inefable de la música, nos nutrimos esencialmente de lo subjetivo. Este ingrediente secreto, esta idea subyacente en los tres tríos que presentamos, es la de utilizar en el ámbito musical el concepto simbólico de la luz y sus posibles gradaciones”.
Cecilia Bercovich (violín), José Miguel Gómez (violoncello) y Juan Carlos Garbayo (piano) integran el Trío Arbós, que actúa con regularidad en las principales salas y festivales internacionales de más de 30 países y que toma su nombre en homenaje al célebre compositor español Enrique Fernández Arbós (1863-1939).
Desde sus comienzos, uno de sus principales objetivos ha sido el de contribuir a la ampliación de la literatura para trío con piano a través del encargo de nuevas obras musicales. En este sentido, su proyecto “Triple Zone” para la difusión de este tipo de composiciones ha sido reconocido a nivel internacional. Otra de sus metas es la de dar a conocer al público algunas obras olvidadas del repertorio musical español contemporáneo.
Por la excelencia como formación de cámara, puesta de manifiesto de manera especial en su constante dedicación al estreno, difusión y también recuperación de la creación musical española contemporánea y por su proyecto, iniciado en 2012, de encargo y estreno de obras de los compositores internacionales más relevantes, les fue concedido, en 2013, el Premio Nacional de Música
Entre sus hitos destaca el estreno de la obra de María de Alvear Im Kern, de Francisco Lara Piano trío, y de Christian De Jong, la presentación mundial de Trío del agua de Gabriel Erkoreka y Fünfzehn Bagatellen de Ivan Fedele, y de Interstellar sound de Jorge Fernández Guerra. Desde la temporada 2005-2006 se ha establecido como conjunto en residencia del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid como parte integrante del Ensemble Residencias junto con el grupo Neopercusión.
Programa:
Círculo…, fantasía para piano, violín y violonchelo,op. 91 de Joaquín Turina -una obra atípica pero muy frecuente en los conciertos del Trío Arbós, estructura sus tres movimientos, Amanecer – Mediodía – Crepúsculo , en torno al ciclo solar. Es habitual encontrar en Turina esta forma cíclica, marca precisa de su particular necesidad de control formal, pero en esta fantasía, también encontramos infinidad de colores, perfumes característicos del sur turiniano.
Es conocida la devoción que Maurice Ravel profesaba por Camille Saint-Saëns, a quien consideraba un genio y cuyos tríos estudió cuidadosamente antes de emprender la composición de su portentoso Trío de 1914. Ravel consideraba los tríos de Saint-Saëns como modelos de perfección formal y de equilibrio instrumental; y es que estas obras, y sobre todo el Trío op. 18 en Fa mayor, desprenden luminosidad mediterránea, armonía, frescura, encanto, bonhomía y oficio. Una obra que ciertamente merecería ser programada con más asiduidad y que en esta ocasión celebra también el afecto de este compositor francés por las Islas Canarias, tierra en la que pasó numerosas y prolongadas temporadas.
La música de Saint-Saëns es esencialmente francesa por su estética, su factura y su carácter, pero los modelos formales sobre los que se apoyaba eran sin duda germánicos, en especial los de su admirado Mendelssohn. Su célebre Trío núm. 1 en Re menor, op. 49 es una de esas obras que marcan época. No en vano Robert Schumann lo bendijo como el trío maestro de su época comparándolos con el trío en si bemol de Beethoven y el de mi bemol de Schubert. Una obra de corte apolíneo que irradia perfección formal e inspiración de altos vuelos. De hecho, la obra entera oscila entre un apasionamiento arrebatado llevado casi al límite y un lirismo luminoso de corte trascendente.