"Después de atracar seis bancos y matar un policía, sigo vivo"

Luis Pérez nos cuenta su turbulenta vida delictiva, actualmente vive en el barrio de Las Rosas en el sur de Tenerife.

Este es  Luis Pérez, un hombre de setenta y dos años, decidido a confesar un resumen de su vida, cargada de vivencias muy duras e inexplicables, porque muchas personas nos hacemos la misma pregunta, ¿Cómo es posible que todavía siga vivo después de haber atracado seis bancos y matar a un policía?

A través de la historia han existido los atracadores de bancos, especialmente en la época del Western y el primer atraco de Luis Pérez fue a la sucursal de Cajacanarias, actualmente la Caixa en el año 1973 en Taco, Tenerife y de los seis bancos atracados, dónde único pudieron atraparlo fue justamente en el primero, pero también tuvo la mala experiencia de haber matado a un policía en Venezuela, pero se trataba de su vida o la del policía, porque Luis Pérez sacó su revolver cuando el policía disparó primero sin acertar y en ese momento de acción reacción, era decisión de vivir o morir.

Luis Pérez fue indultado después de dos años en prisión gracias a la muerte de Franco en noviembre de 1975 y aquí comenzó la película basada en hechos reales junto a otras personas que más adelante sabrán quienes fueron, porque actualmente alguno es un abogado de prestigio y grandes empresarios.

 

Luis Pérez comenzó pronto su carrera delictiva 

Luis Pérez comenzó atracar bancos por primera vez en Taco de forma alucinante, porque su amigo un día le dice, ¡vamos a atracar un banco! Y al día siguiente, sin saber cómo, estaba dentro de Cajacanarias en Taco, pero la policía logra atraparlos.

Después de dos años encarcelado fueron a Gran Canaria y atracan el Banco de Zárate, cerca del Martín Freire, y después del atraco fue cuando descubren que muy cerca estaba el Cuartel de la Guardia Civil y el tercer atraco en Telde, pero en esta primera página confiesa muy poco, casi nada.

En los atracos solían llevarse un botín de dos millones aproximadamente, pero en esa época con dos millones de pesetas podías comprar casa, coche y vivir plácidamente.

"Recuerdo ir desde Tenerife a Las Palmas metidos en el maletero de un Mercedes respirando a través de una manguera durante ocho horas que duraban las travesías y casi no llegamos, pensaba que moría". 

"En Las Palmas nos escondíamos en Lomo Blanco en casa de amigos y tengo todavía amigos con más de ochenta años que todavía viven y tienen su historia. Recuerdo cuando nos estaban buscando la policía en Tenerife, escondernos dos semanas en los montes de la Orotava con sacos de dormir y dos bolsas llenas de dinero, bajo la lluvia y comíamos tranquilamente en algún restaurante, porque antiguamente no había cámaras de seguridad, ni teléfonos móviles controlados y era mucho más fácil que ahora atracar, pero para colmo nosotros atracábamos sin encapucharnos".

"Mi padre nació en La Palma, en Punta Gorda, le llamaban "El Barón" y cuando tenía doce años fue descalzo por aquellos tiempos desde Punta Gorda hasta Santa Cruz de La Palma y buscándose la vida con un italiano, llegó a ganar mucho dinero de cambullonero en el puerto, era muy elegante y tenía dos huevos como avestruces, pero está descansando en paz y hablaré de él más adelante".

"Después de los atracos en Tenerife y Las Palmas, marché a la península y cometí dos atracos en Alicante. Luego viajé a Dinamarca, Noruega, Suecia, Nueva York, Alemania, Miami, Panamá, Colombia y hasta que llegué a Venezuela donde cometimos un atraco y tuve que disparar a un policía y murió, pero calma mi dolor, el hecho de que mi revolver lo tenía guardado y cuando el policía disparó que la bala paso cerca de mi cabeza, tuve que sacar mi revolver, porque hablamos de él o yo y todos sabemos que en Venezuela y muchas partes del mundo, primero disparan y después preguntan quién era".

"La policía nos atrapó de la forma más tonta aquel día que estábamos en una finca muy grande de un amigo y un vecino robó su bicicleta. El amigo denunció el robo de la bicicleta y este vecino sopla que estábamos en su casa con dinero y armamento. Recibimos hostias hasta en el carnet de identidad, pero no confesé nada y tuve que darle cabezazos a una puerta rompiéndome la cabeza para que me llevarán al hospital". 

 

Cárcel venezolana desde donde se fugó Luis Pérez.

"Estuve en la cárcel de Venezuela exactamente trece años, ocho meses y diecisiete días, hasta que me fugué de la manera más increíble gracias al abogado que una vez me dijo, "Tú eres como el ave que cruza el pantano sin mancharte". Fueron casi catorce años en la PGV, la Prisión Provincial de Venezuela y salí con treinta y cuatro años, pero ahí querían meterme el muerto de trescientos asesinatos. Los reclusos me respetaban y la misma policía me surtía de armamento y munición, tenía mi propia habitación custodiado y un sin fin de vivencias que casi todo confieso con nombres, pelos y señales".

"Actualmente vivo o sobrevivo con una hija de dieciséis años y han pasado veinte años desde que logré fugarme de la prisión en Venezuela".