Salvar La Tejita consigue que el grupo Viqueira logre restaurar el daño causado en el dominio público
Tras una larga lucha de casi cinco años, los ecologistas englobados en la asociación Salvar La Tejita, incluido el singular acto de protesta de una pareja encaramados a dos grúas de obras durante 11 días, han logrado que el grupo Viqueira, constructor del hotel La Tejita, restaure el daño causado en el dominio público y proseguirá para que el hotel no se termine, o al menos pierda casi 200 habitaciones.
Desde abril de 2024, el Servicio Provincial de Costas de Tenerife, a instancias de la Dirección General de la Costa y el Mar (Madrid), emitió una orden de paralización de obras en los terrenos clasificados como dominio público marítimo terrestre (DPMT). Además, dicha orden indicaba la necesidad de reponer el terreno a su estado anterior. Todo esto fue explicado hoy en rueda de prensa por algunos de los miembros de Salvar La Tejita.
El pasado 23 de diciembre la Asociación Ecologista Salvar La Tejita alertó al Servicio Provincial de Costas de Tenerife de movimientos de tierras dentro del dominio público marítimo terrestre. Las siguientes semanas de enero prosiguieron estos trabajos que, a diferencia de lo visto hasta el momento, consistían en rellenar el gran socavón de 5 metros de profundidad excavado sobre un campo de dunas. Desde el Servicio Provincial de Costas confirmaron que esos movimientos de tierra en efecto se correspondían con el acatamiento de la orden de reponer el terreno a su estado anterior en dicho sector.
Retroexcavadora rellenando el socavón
Esta superficie que ahora está siendo restaurada, fue el primer sector donde se iniciaron los movimientos de tierra en el hotel de La Tejita allá por mayo de 2019. La promotora Viqueira conocía el potencial de este sistema dunar para ser incorporado al Dominio Público Marítimo Terrestre, y desde el principio su intención fue destruirlo. En febrero de 2024, tras 5 años sin intervenir en este sector debido a la imposición de 3 órdenes de paralización de obra diferentes, las palas volvieron a cebarse con esta área de 3.600 m2 excavando un profundo hoyo de 5 metros de profundidad.
Manifestación del 15 de marzo de 2024
Hay que recordar que las asociaciones ecologistas ATAN y Salvar La Tejita recibieron sendas multas por manifestación no autorizada (pese haber existido notificación de urgencia) de 300 euros. Además, decenas de manifestantes fueron multados por reivindicar que no se destruyera un sector de dominio público y se enseñara a la Guardia Civil el mismo día el documento de la Dirección General de Costas que advertía que la promotora no tenía título habilitante para construir en dominio público marítimo terrestre.
Dos años después, hoy celebramos que por fin la promotora Viqueira está accediendo a reparar parte del daño causado. Nos parece injusto que no haya recibido sanción alguna por atentar con
alevosía contra un bien que es de propiedad pública. Desde Salvar La Tejita seguiremos de cerca este proceso pues no aceptaremos otro escenario que no sea la íntegra reposición del terreno a su estado anterior, esto es, un campo de dunas discurriendo desde la Playa de La Tejita a la Playa del Chinchorro. Sin vallados y sin ningún tipo de construcción que altere su integridad natural.
Campo de dunas destruido parcialmente
Por otro lado, volvemos a solicitar al Ayuntamiento de Granadilla que intermedie en esta obra que atenta contra el paisaje de la mejor playa del sur de Tenerife. Se está permitiendo que se construya un
hotel que no va a ser terminado, porque tal y como reconoce la Dirección General de la Costa y el Mar, la promotora no puede edificar en el 16 % de la parcela (196 camas afectadas).
Salvar La Tejita tiene pendiente este 2026 la celebración de la segunda práctica pericial incluida dentro del contencioso administrativo interpuesto contra la licencia del Hotel de La Tejita. En ella, a parte de las irregularidades en materia de ordenación del territorio por invadir el deslinde costero, se cuestionará la ausencia de sistema de depuración de aguas en base a la ley por parte del proyecto hotelero.
Por último, el proyecto es incompatible con La Directiva europea de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), principalmente la Directiva 2011/92/UE (modificada por la Directiva 2014/52/UE), establece el marco legal para evaluar si proyectos públicos y privados con potencial impacto significativo en el medio ambiente.