Luisa Castro volverá a gobernar Güímar seis años después, gracias a nueve ediles del PP, dos socialistas y Llarena (NC)
Carmen Luisa Castro Dorta (47 años), quizás la política más singular de cuantas existan en Tenerife, volverá a convertirse este lunes en alcaldesa de Güímar, después de seis años en la oposición, en la que han gobernado en pacto Coalición Canaria y Partido Socialista, socios de Castro con anterioridad. Será la segunda moción de censura que protagonice la líder del PP güimarero, tras la que protagonizó a mitad de 2013 contra su socio socialista Rafael Yanes.
La moción de censura, registrada el pasado 28 de julio en el Registro del Ayuntamiento de Güímar, está avalada y firmada por los nueve concejales del Partido Popular, dos del PSOE (José Miguel Hernández y Patricia Encinoso) y uno de Nueva Canarias (Carlos Llarena). Todos han manifestado su deseo de mantener ese compromiso este mediodía cuando se debata la moción, y aunque tanto el PSOE como Nueva Canarias han anunciado que expulsarán a esos concejales que han firmado la moción, esta no sufrirá ningún contratiempo, porque los ediles no pasarán a ser no adscritos hasta que se resuelva los expedientes abiertos, en el caso del PSOE, y no da lugar en el caso de Nueva Canarias, porque su portavoz y único edil, Carlos Llarena no es afiliado de ese partido.
En contra de lo manifestado en algunos mentideros, al menos de principio, tanto Hernández y Encinoso como Llarena podrán ser nombrados ediles del nuevo grupo de Gobierno, y con responsabilidad en Servicios Municipales, Fiestas y Deportes, según adelantó Luisi Castro en Onda Tenerife hace una semana. Y aunque pasen con el tiempo a ser concejales no adscritos, al ser expulsados de sus formaciones por las que fueron elegidos, podrán cobrar el consistorio, al menos en los dos casos socialistas, por no superar, tras la moción de censura, sus actuales delegaciones y retribuciones dinerarias.
Se prevé un pleno caliente, como han sido todos en los que se debate una moción de censura y más en un municipio como Güímar, que lleva todo este siglo envuelto en polémica y crispación, que va más allá de las siglas y se convierte en batallas personales, como se ha demostrado en el seno del PSOE, el partido hasta hace bien poco el más votado del municipio, cuando en las tres últimas elecciones ha sido superado, y de largo, por el Partido Popular, Luisi Castro, hay que recordarlo siempre, obtuvo nueve concejales de 21 y casi el doble de votos que CC o PSOE, quienes ahora se verán abocados a dejar el Gobierno después de dos pactos en donde han dado muestras de ir cada uno por su lado, como si se trataran de dos consistorios diferentes, casi tres si sumamos en ls dos últimos años a Unidas Sí Podemos, que no le importó ser un combinado de piedra. Para eso, mejor haberse quedado a hacer labor de oposición.
Una decisión motivada por la mala gestión
Castro asegura que el paso dado no es fruto de una simple estrategia opositora, sino de un diagnóstico compartido por varios actores políticos. «Esto no es una moción de censura solo de la oposición», afirma, y explica que uno de los concejales de Nueva Canarias ya se encontraba fuera del gobierno, en la oposición. Los dos concejales socialistas, en cambio, permanecían en el grupo de gobierno, pero distanciados del alcalde Gustavo Pérez.
«Los concejales del Partido Socialista no son tránsfugas porque siguen siendo del PSOE», explica la portavoz popular. «Lo que han hecho es desvincularse de la gestión del grupo de gobierno y del señor alcalde por la mala gestión que están realizando», añade.
Inseguridad, servicios públicos y un ayuntamiento colapsado
Según relata Castro, los motivos del descontento no son menores: «Güímar sufre una crisis en la policía local que afecta a la seguridad, las comisiones de fiestas tienen que alterar sus horarios por falta de agentes, los servicios municipales están mermados, hay obras paralizadas y el ayuntamiento sigue teletrabajando». Además, asegura que existen sentencias condenatorias por sobrecostes de los proyectos de Las Bajas y Golete y que incluso hay en curso una investigación judicial por un presunto decreto falso denunciado ante la Fiscalía, por obras de saneamiento en Fátima.
En este escenario, la moción se plantea como una solución para «destrabar» una gestión atascada y dar a Güímar «dos años de cambio». «Sabemos que entramos en un plan económico y financiero, pero aún así vamos a intentarlo», sostiene.
Un acuerdo sin reparto de poder
La portavoz del PP insiste en que no ha existido ningún tipo de compensación política especial para quienes se han sumado a la moción. «No les hemos ofrecido más áreas, seguirán con las que ya gestionaban», subraya. De hecho, asegura que al principio ni siquiera querían entrar en el nuevo gobierno: «Decían que se iban a sus puestos de trabajo, pero yo les convencí de que era mejor que se quedaran y gestionaran para que los ciudadanos vieran que la culpa no era suya, sino del alcalde».
Historial de Luisi Castro
Militante del Partido Popular, en 2013 se convirtió en alcaldesa de Güímar tras prosperar su moción de censura contra Rafael Yanes Mesa (PSOE), contando para ello con el apoyo de su partido político, el Partido Popular, más los concejales de Coalición Canaria y Alternativa por Güímar. Hasta ese momento se había mantenido un pacto entre PP y PSOE que los primeros decidieron romper a mitad de legislatura.
En las siguientes elecciones de 2015 estuvo a tan solo 27 votos de lograr la mayoría absoluta. Su mandato no estuvo exento de polémicas, como la organización de varios viajes a Madrid para visitar el plató de Sálvame, reality show y programa del corazón de la televisión privada Tele 5, o al monumento franquista del Valle de Los Caídos. Sus propuestas de llevar el monumento de Juan de Avalos (llamado monumento a Franco) de la Santa Cruz a Güímar porque así sería un atractivo turístico, sus propuestas sobre crear un parque acuático y hoteles en las zonas afectadas por la extracción de áridos, los vertidos de aguas residuales o el hecho de que empleara dinero público para pintar de azul los límites municipales de Güímar con Arafo en el Polígono Industrial también fueron polémicas.
A pocos meses de las elecciones municipales de 2019, rompió su pacto con Coalición Canaria, cuando este ficho a Juan Delgado (PP) sin embargo, en dichas elecciones no logró la mayoría absoluta, dando lugar a que PSOE y CC pactaran un gobierno time-sharing, con Airam Puerta y Gustavo Pérez de alcalde dos años cada uno. Un pacto que se renovó en 2023, esta vez con el imprescindible apoyo de Unidas Sí Podemos, tras lograr nacionalistas y socialistas cinco ediles cada uno, tras aumentar de 17 a 21 el número de ediles electos. En este caso, el acuerdo dejaba a Gustavo Pérez como alcalde durante los cuatro años, algo que no ocurrirá dado que hoy saldrá adelante la moción de censura que volverá a colocar a Carmen Luisa Castro Dorta (Lomo de Mena, 1977) como regidora de Güímar.