Güímar

La representación teatral de Las Burras vuelve a exhibirse como epílogo del Carnaval de Güímar

Todos los participantes de Las Burras, en la escalinata de la iglesia de San Pedro.

Finalmente el sábado se pudo celebrar la representación de Las Burras, el acto más singular de cuantos se celebran en el pequeño Carnaval de Güímar, que veinte días después de lo previsto se pudo celebrar, gracias a la consideración de la Policía Loca, en conflicto con el Ayuntamiento por las horas extras. Antes de Las Burras se celebró el Carnaval infantil y antes de la medianoche se puso fin a las fiestas con una verbena en la plaza de San Pedro.

 

La noche comenzó con la gran comitiva que partió desde San Pedro Arriba hasta la plaza de San Pedro, en la que participaron todos los colectivos que hacen posible Las Burras, junto a la multitud de fantasmitas que se han convertido en parte esencial del evento. Como novedad, este año el recorrido contó con una impactante iluminación roja que realzó la atmósfera misteriosa del desfile, sumergiendo a los asistentes en la magia y el simbolismo de esta historia única.

 

La campaña de promoción previa al evento dio sus frutos, logrando una asistencia masiva y un gran impacto en la difusión de esta tradición. El crecimiento de esta celebración ha reforzado su identidad y ha atraído a un público cada vez más numeroso, consolidando Las Burras como un referente del carnaval en Tenerife, detalla el Ayuntamiento en sus redes sociales. Otros vecinos, en cambio, situaron la asistencia como mucho menor que otros años, quizás por tanto aplazamiento, tanto de Las Burras como el de la Noche de Carnaval.

Al final, la Policía Local accedió a garantizar la seguridad.

La noche culminó con una multitudinaria verbena en la plaza de San Pedro, donde la música y el ambiente festivo hicieron que la celebración se prolongara más de lo previsto, siempre con la atenta mirada de los servicios de vigilancia y emergencia.