La Subida, menos multitudinaria y más recogida, pone fin a los dos grandes días de las fiestas de la Virgen de El Socorro

Subida de la Virgen, menos gente pero más devoción

Hay quienes opinan que la Subida de El Socorro es mucho más auténtica que la Bajada, quizás por ser más familiar, más recogida, más religiosa o por mantener tradiciones como la de los pares o nones y el emotivo descanso a mitad de camino, en La Tahona, donde siempre una vecina le limpia el rostro a la Virgen. Si todo salió como estaba previsto a medianoche los güimareros ponían fin a dos días de fiestas bailando al son de la Orquesta Revelación en la plaza de San Pedro, mientras la Virgen ya estaba en su altar hasta que vuelva a salir dentro de un año.

 

Sin embargo, hay dos subidas, esa recogida y religiosa, y otra bien distinta que protagonizan las carrozas y los jóvenes, cuando el sonido del bucio o las parrandas queda apagado por los decibelios del reguetón, acompañado por una buena dosis de alcohol, cual botellón andante, que concluye con la caída de la noche con la verbenas en San Pedro.

 

Hoy volvió a vivirse en toda plenitud esa devoción, con mucha menos participación que la Bajada, obviamente, algo ya tradicional, aun siendo festivo en Güímar. No obstante, desde primera hora de la mañana, el caserío del Socorro se mantuvo en fiestas, primero con la ofrenda floral de unos 500 atletas venidos de todo el Valle de Güímar y después con hasta tres concelebraciones religiosas, la del mediodía, con la música de Amigos del Arte, y las voces del coro Miguel Castillo, sin que faltara el emocionante pasodoble Al Socorro, poco antes de que la Virgen procesionara por el caserío. Ya por la tarde, en la última de las misas de acción de gracias, se despidió a la Virgen, que inició, poco después de las cinco, la tradicional Subida, acompañada por la calima y un preaviso de lluvia.

Durante el camino, se regresó al pasado con el juego de pares o nones, que consiste en coger unas almendras en la mano y, manteniendo el puño cerrado, preguntar a la persona del otro sexo que se encuentre la siguiente frase: “¿Pares o nones?”. Si la persona interpelada acierta, hay que darle todas las almendras ocultas en la mano. Hay quien dice que con este juego se cerraron muchos matrimonios en Güímar, aunque la alcaldesa, Carmen Luisa Castro, no ha tenido demasiada suerte, "y mientras siga siendo política, menos aún", nos comentó.

Tras el emocionante paso por La Tahona, se daba inicio a la solemne procesión que trasladó a la Virgen a la ermita de El Calvario y, posteriormente, a la plaza de San Pedro, donde sería recibida en la puerta principal, presumiblemente pasadas las diez de la noche, a ritmo del tajaraste de la Danza de Cintas. Allí se dieron cita los que caminaron por devoción y fe, los que lo hacen con parrandas de amigos y los más jóvenes, aquellos que acompañaron a las carrozas -carros en realidad- para hacer su botellón particular, como si se tratara de un carnaval más, que tuvo su epílogo en la medianoche, cuando comenzó la verbena y la Virgen ya durmiendo junto a San Pedro hasta el próximo 7 de septiembre.