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martes, 05 de julio de 2022 15:41h.

Irresponsables

La diferencia fundamental que explica muchas cosas de la situación precaria que padecemos en Tenerife y no sucede en las otras islas de nuestra Comunidad Autónoma, es que no hay una continuidad normalizada en la planificación de las obras de infraestructuras a lo largo del tiempo, porque se cambia de criterio o prioridad, según las circunstancias particulares que se produzcan, por ejemplo,  cuando sucede un cambio de legislatura o también, con el revelo del partido gobernante, cuando así lo provocan las elecciones correspondientes.

 

Sueldólogos al acecho

Acaban de celebrarse la Elecciones Autonómicas en Andalucía, es como un pistoletazo de salida hacia las próximas citas previstas para el próximo año. El peligro que tenemos, que no es nuevo, sino experimentado anteriormente, es que todo se convierta en simple propaganda, demasiada publicidad y puro marketing. Por cierto, viene a cuento la cita del economista estadounidense Milton Friedman, que acertadamente decía que “uno de los más grandes errores es juzgar a los políticos y sus programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados”. 

Precios disparatados

La escalada en los precios de todos los productos, artículos o servicios ha sido una constante desde el comienzo de la pandemia de la COVID-19, que se ha ido agravando con el paso del tiempo y los acontecimientos que se han sucedido, algunos de los cuales, aún están latentes, como la crisis sanitaria y portuaria en China, la problemática del mercado a nivel global y específicamente el deterioro del tráfico marítimo internacional o la invasión de Ucrania, por parte de Rusia.

Ilusión en Tenerife

Cuando se habla de nuestra isla en positivo, destacando sus éxitos en cualquier ámbito, parece que tenemos que pedir perdón, por un malentendido complejo de ser denominados insularistas. No gusta que Tenerife tenga o recupere el protagonismo regional, que nunca debió perder, por la torpeza de algunos políticos, autodenominados nacionalistas que, en las últimas cuatro décadas, la abandonaron, pensando que era su finca particular, que no hacía falta cuidar o mimar, buscando, en cambio, réditos electorales, principalmente en la isla de enfrente, donde dieron todo y más, obteniendo como respuesta ciudadana, el rechazo en las urnas, donde, por cierto, siempre fracasaron.

Dos caminos para Canarias

Desde hace años, el Gobierno de España, se alineó con la política energética de la Unión Europea, en la estrategia de descarbonización a largo plazo, la cual establecía la reducción del 90% de las emisiones de efecto invernadero a 2050, con respecto a 1990 y el 10% restante, sería absorbido por los sumideros de carbono, es decir, montes, bosques, etc. El desarrollo de estas políticas en Canarias ha tenido distintas etapas, que van de la dejación, hasta la pretensión de acortar a 2040 el objetivo de descarbonización, que es lo que utópicamente pretende conseguir la Consejería de Transición Ecológica y más cosas del Gobierno de Canarias. Esto, junto a la ausencia de una política energética regional, en el desarrollo de sus competencias, por parte del Gobierno de Canarias, ha llevado a una desigual situación entre Gran Canaria y Tenerife, para afrontar los objetivos de descarbonización. 

 

Disputa eterna en Tenerife

No se sabe si es un mal fario, una estrategia perfectamente orquestada que paraliza todo, para no hacer adrede nada o simplemente, indolencia, por no saber, menos querer o no poder, por incapacidad personal, falta de talento, estudios suficientes o incapacitación profesional. Lo real es que, en nuestra isla, no sale nada adelante, por las eternas desavenencias entre todos. Parece que es una característica genética de nuestro carácter, pero no es cierto, la verdad es que tristemente conforma una realidad salida del egoísmo, partidismo de muchos responsables públicos, que no ven más allá de su ideología y las ganancias que puedan obtener, durante cuatro años que van a ocupar un cargo.

 

El fin del mundo

Si seguimos al pie de la letra, lo que se escribe o se oye, estamos a las puertas del fin del mundo. Hay un interés particular o mejor, podríamos denominar global, en inundar de mensajes agoreros cualquier actividad, especialmente todas aquellas relacionadas con el territorio. Es una verdadera inundación de avisos, recados, notas, comunicaciones, anuncios, de autodenominados expertos, que, por cierto, granan por todos los campos, de una manera extraordinaria. Aunque muchas veces, su experiencia o lógica profesional, sea más que dudosa. Pero, aunque son muchos, por todos los países, el mensaje es el mismo, sencilla y simplemente, la imposición autoritaria del pensamiento único, por cierto, el de ellos. No es que valga la discrepancia, es que no se admite, porque cuando alguien o alguna entidad, se posicionan en contra de sus criterios infalibles, enseguida son, literalmente, escachados, vilipendiados o denigrados. Se entra por el redil, aunque sea a la fuerza, para vivir tranquilo o por el contrario, se está en disposición de ser machacado, para que la voz contraria, no se oiga, por si acaso, pueda tener influencia.

 

Apuntalando

Sin duda, el sector de la construcción apuntala la economía canaria, es decir, es como el madero hincado en firme, que sostiene lo que está desplomándose o amenaza ruina. Consolidando su papel de locomotora, es una seguridad para coger confianza y hacer frente a la incertidumbre que nos envuelve por todas partes, siendo el sector con más dinamismo empresarial y creador de empleo. Pero hay que destacar y poner en valor, la paradoja de la construcción en nuestras islas, basada en que, soportando un incremento desmesurado en el precio de las materias primas o energéticas, el sector resiste y continua al alza. Siendo un acto de responsabilidad de los empresarios, que no cejan en cumplir sus compromisos, a pesar de las dificultades.

 

Empresario Autónomo

Es por antonomasia el emprendedor valiente, que arriesga, lucha denodadamente para salir adelante, porque no se puede permitir ni estar enfermo o cualquier otra adversidad que le impida trabajar. En la mayoría de los casos, es un lujo, incluso inasequible para la inmensa mayoría, coger vacaciones y si lo hace, poquito tiempo, porque hay que volver al tajo, para seguir viviendo. Cada día tiene un reto por conseguir y sobre todo, por ganar. Es incansable y ducho en enfrentarse a las dificultades, que generalmente vence, simplemente por necesidad.

Quieren que Tenerife pierda

Es la hora de Tenerife, siendo la isla con más necesidad de inversiones y ejecución de obra pública. Hay un evidente desequilibrio provincial, cuantificable en el reparto del poder, los políticos de nuestra la provincia destacan por su ausencia en las esferas decisorias.

Ninguneando a Tenerife

Sin duda, por Tenerife vale la pena luchar, sin descanso, todos los días, no sólo cuando llegan las elecciones. Es lo que tiene valor y muchas veces maliciosa incomprensión, que de eso sabemos mucho, por los reproches que alguna vez se nos dirigen, llamándonos insularistas, en plan peyorativo, mientras otros, los que ahora hablan demasiado, sólo por motivos electorales,  tienen permanentemente la cabeza y la lengua muy cubiertas, para no decir nada, en el famoso “silencio sonoro”, que tanto resuena en nuestra isla, es decir, de los que tendrían que levantar la voz, pero no lo hacen, por cobardía, intereses personales o por estar ocupados en potenciar otra isla.

Tenerife a todo gas

Como era de esperar, el debate por el tema del gas en Canarias, a raíz de las iniciativas tomadas por el Gobierno Central, está clarificando las distintas posiciones dentro y fuera del Gobierno Autónomo. Por un lado, los defensores de la utilización del fuel y gas oíl, en la generación de energía eléctrica en Canarias hasta 2050, límite temporal de la Unión Europea, para la descarbonización total y por otro lado, los que pensamos que el gas natural es una aportación importante a la mejora del medio ambiente, como combustible de transición y que su consumo debe ir disminuyendo y terminar en 2050.

 

la Variante de La Laguna

Como pasa siempre con cualquier obra de infraestructura que haya que ejecutarse en Tenerife, lo primero que sale a la luz, es el debate en cuanto a su idoneidad, conveniencia o prioridad. De esa manera, se entra indefectiblemente, en un círculo vicioso, donde aparecen por todas partes, tanto los que la apoyan, como los detractores, con argumentos de todo tipo, algunos pintorescos, la mayoría de las veces con tintes partidistas y mucha ideología por medio. Sirven para retrasar su puesta en marcha, atascar cualquier procedimiento, tanto administrativo como ejecutorio, además de enlodazar todo lo que se pueda, para evitar el comienzo de la obra.

Gran Canaria ejemplar

Siempre hemos mantenido la certeza, apoyada por la realidad de los hechos, de que en la isla hermana de Gran Canaria, hay un consenso primordial por sacar adelante los grandes proyectos que benefician a la isla, por encima de intereses particulares, egocéntricos, partidistas o egoístas. Es verdad que, desde allí, algunos dudan de esta interpretación y se dice que no todo lo que reluce es oro, desconfiando de las apariencias, pues lo que parece bueno no lo es realmente. Pero mirándolo desde el exterior, desde la distancia, corroboramos la mayor, es decir, son capaces de planificar, hacer los proyectos, licitarlos, ejecutarlos, inaugurarlos y disfrutarlos. 

 

Precios inasumibles

El sector de la construcción no ha parado desde el comienzo de la pandemia de la COVID-19, con muchas dificultades añadidas, ha mantenido un ritmo de trabajo suficiente, para que siga vivo el sistema productivo, gracias a su repercusión positiva en los demás sectores económicos, induciendo más empleo y fortaleciendo la actividad económica.

Planta de bombeo en Tenerife

En varias ocasiones hemos planteado que los elementos principales de la política energética en Canarias eran, las energías renovables, las centrales hidroeléctricas de bombeo reversibles y las interconexiones. Se trata de elementos íntimamente ligados, de tal manera que la ausencia o retraso de alguno de ellos, influye muy negativamente en los otros. En este sentido, se observa con preocupación desde la isla de Tenerife, el retraso o más bien, oscurantismo, de la actual situación en la tramitación de la Central Hidroeléctrica de Bombeo en nuestra isla. Mientras, ya la Central de Chira-Soria, en Gran Canaria, da los primeros pasos para su ejecución, lo cual evidencia la fortaleza de sus Instituciones y el interés de Red Eléctrica de España, REE. Todo un ejemplo que hay que copiar, una vez más.

Tiempos convulsos

Parece incomprensible que ya entrado el siglo XXI, todavía se produzcan guerras, por los motivos que sean. Siempre han existido conflictos armados, en cualquier parte del mundo, algunos enquistados desde hace décadas, que no encuentran una solución adecuada de concordia. Es como si la humanidad no progresara, sino que está estancada en la dialéctica del conflicto permanente.

Vivir mejor

Siempre hemos abogado, por una política energética realista, que combinara adecuadamente el respeto al medio ambiente, con la sostenibilidad económica, mayor calidad de vida personal y mejor bienestar social.  La progresiva descarbonización, pasa ineludiblemente por el impulso de la reforma, conservación, mantenimiento y rehabilitación, con una política realista y posible, incorporando la eficiencia energética en la edificación, como prioridad en el conjunto de la Unión Europea, apoyándose en la base que significa la construcción, como locomotora que arrastra al resto de los sectores económicos. 

Oscar Izquierdo, 30 años en FEPECO

Los que tenemos una edad, con canas incluidas, recordamos como nuestros padres, empezaban a trabajar, desde muy jóvenes en una empresa y durante toda su trayectoria laboral, siguieron en la misma, haciéndola un apéndice de su vida, queriéndola como cosa suya, desviviéndose por sacarla adelante y progresando a base de formación continua, reciclaje y esfuerzo, para llegar a la jubilación, con la satisfacción del deber cumplido, de la fidelidad demostrada y del querer imborrable.

El Norte de Tenerife

Tenerife es una isla dividida comarcalmente en tres zonas bien diferenciadas, Norte, Sur, Zona Metropolitana. Desgraciadamente mal comunicadas, debido a la escasez, antigüedad y carencia de una eficiente red viaria. Es un problema crónico desde hace más de tres décadas, que no han podido resolver los distintos responsables públicos, que han tenido tareas de gobierno. Seguimos atascados, inmovilizados y colapsados, en esas colas interminables, permanentes, que tanto daño hacen a las personas, a la economía y al medio ambiente. Hay que vertebrar la isla, uniéndola, para que pueda tener la fortaleza que requiere. 

Querer

Cuando se tiene la oportunidad y también la paciencia, de tratar casi cotidianamente con los políticos, tanto con los gobernantes, como de la oposición, para tratar asuntos relacionados con la actividad económica, se comprende el retraso o estancamiento de algunos temas y la ligereza con el que salen otros. Igual pasa en las relaciones profesionales con los empleados públicos, algunos, posibilitan avanzar, haciéndolo todo llevadero, ayudando y poniendo dedicación, en cambio, otros, son la personalización de las pegas, sus interpretaciones personales subjetivas y bastante discutibles, inmovilizan cualquier asunto, donde hay que sumarle también, la falta de interés en sacar adelante los expedientes.

Silenciados

Ruido en todas partes, asusta el silencio, la reflexión, meditación o cualquier forma de concentración. El Poder, con mayúsculas, que a lo mejor no es el que figura públicamente, quiere el pesebrismo, pan y circo, autómatas sin capacidad de decisión. Será que, a las nuevas generaciones, sin culpa propia, sino por el contrario, sufrientes, se les ha enseñado a no pensar, quitándoles de su vocabulario la palabra “esfuerzo” y lo que significa, para de esa manera controlarlas mejor. Por eso, los sesudos dirigentes ideologizados, del mal llamado progresismo, minusvaloran en la enseñanza reglada, la filosofía o las humanidades. 

Productividad

Llevamos décadas denunciando la deficiente Administración Pública que sufrimos en Canarias. Ni los que gobernaban antes, ni los que lo hacen ahora, han puesto soluciones viables para corregir una deriva cada vez más desastrosa. No han sabido, a lo mejor, es que no han podido, vaya usted a saber por qué o quizás, no se atreven por cobardía. El corporativismo y sindicalismo de la Función Pública les asusta, es más, les da pánico.

Nadie se atreve

Hay una expresión muy española que acierta en su significado, es “coger el toro por los cuernos”, a saber, enfrentarse a un problema con valor y decisión, sin tratar de evitarlo, es decir, de procrastinar. Eso es lo que pasa con la Administración Pública, que actualmente es la base estructural que empeora todo, retrasa e impide un desenvolvimiento económico dinámico, así, como un desarrollo social sostenido; no sirve, está obsoleta, sin medios, es un muro infranqueable, donde todo se paraliza, se complica y no da soluciones en la mayoría de los casos, sino que, por el contrario, los crea, agranda y al final, los pudre.  

La Palma y Tenerife

El año nuevo significa empezar otra vez, recomenzar, que tan buenos resultados da personal y socialmente. Antes de sufrir la terrible pandemia que estamos padeciendo, en estas fechas, todo era alegría, acompañada de esperanzas, porque se veía el porvenir con ilusión y hasta se tenía el propósito reiterado, año tras año, de dejar de fumar. Ahora hay escepticismo, incertidumbre y en algunos casos zozobra.

La inquietud por la compleja situación sanitaria lleva consigo, aflicción por tantos negocios, empresas o proyectos, que se han quedado en el camino, sepultados, no por una mala gestión, sino por causas sobrevenidas.

Las expectativas, por muy triunfalistas que las presenten los políticos, que juegan su papel de siempre, es decir, alejados de lo que siente o padece la ciudadanía verdaderamente, son cuando menos inquietantes, porque no hay seguridad de nada, el recelo es justificado, porque el desasosiego es real en el conjunto de la ciudadanía. No se trata de ser pesimista, pero tampoco, caer en el populismo optimista, sino plantear la realidad tal cual es en sí misma.