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05:58h. jueves, 29 de julio de 2021

Comunismo

La grave crisis económica, social y política que sufre Cuba ha puesto otra vez de actualidad no sólo al régimen, una nefasta dictadura, pura y dura, por mucho que quieran lavar su imagen progres, rojos, verdes, morados y demás colores del arco político de la izquierda, que hacen verdaderas filigranas para no definirlo así e intentar vender sus bondades, que nadie las ve por ningún sitio o poniendo el victimismo, como premisa de su flagrante fracaso, achacándolo al embargo impuesto por los Estados Unidos.

Podremos

Los tiempos convulsos que vivimos, con esa agitación, sanitaria, política, social, económica, que trastorna la normalidad de la vida colectiva, produce un efecto generalizado de hondo desasosiego. Estando inmersos en una crisis, que perjudica a todos los ámbitos y a cualquier persona, sin distinción alguna. De una manera u otra, la afectación puede llegar, desde la levedad, hasta el más profundo dolor humano. Parece una derrota generalizada, ante unos acontecimientos a los que no se les ve salida, por muchas medidas que se pongan, ya que, aunque se ha anunciado varias veces el final tan deseado, la pura realidad, es que estamos incluso peor que al principio, después de un año y medio de lucha sin resultados tangibles.

Valor empresarial

Llevamos ya más de un año, recibiendo cotidianamente noticias negativas, en algunos casos, especialmente dramáticas, acompañadas de mucho dolor. Son momentos difíciles, desde todos los puntos de vista, personal, empresarial y del conjunto de la sociedad. Se está poniendo a prueba la capacidad de aguante, es como se suele decir, “un sin vivir”, pero realmente viviéndolo. Una crisis sanitaria global, que ha trastocado nuestro modo de vida y aunque ya hace muchos meses, nos aseguraron desde el Gobierno de España, que estábamos en la nueva normalidad, que parecía, así como el paraíso terrenal, lo cierto es que seguimos igual o peor que antes. 

No saben sumar ni restar

Ya sabemos que el sistema educativo en este país no goza de buena salud, en referencia a resultados cualitativos. Así lo confirman un año tras otros informes internacionales. El hecho de que aprobar o suspender no tenga incidencia en cuanto a pasar de curso, es una fuente inagotable de apatía en los estudiantes, que, desgraciadamente para nuestra sociedad, se conforman, una significativa mayoría, con ir pasando como se pueda, arrastrando asignaturas del año anterior sin vergüenza, manteniéndose en su zona de comodidad y escurriendo el esfuerzo, palabra que, en muchos casos, no han oído jamás y menos lo han puesto en práctica. Nelson Mandela decía que “la educación es el arma más poderosa que puedes tener para cambiar el mundo”. Cierto, pero que sea de calidad, exigente y esforzada, para conseguir sacar los frutos de unos profesionales con garantía de éxito y competencias. Que la mayoría de nuestros dirigentes públicos, sean elegidos por el partido político de turno, no por sus talentos o expediente académico, sino por ser obedientes o sumisos al líder de turno y a la vez, buenos burócratas de la organización, explica muchos de los desastres que sufrimos.

Dignidad para Tenerife

Ya es hora de que, a los ciudadanos de Tenerife, se nos escuche, nos hagan caso y tengan en cuenta nuestras aportaciones, sugerencias, propuestas o ideas, para empujar en la potencialidad de la isla. Somos los que sufrimos el desgate continuado de nuestro terruño, que necesita recuperar su prestigio, autoestima e incrementar la actividad económica, mejorar las ratios sociales e impulsar todas aquellas infraestructuras, que sirvan para vivir mejor. Es apremiante levantar la voz, decir lo que se piensa para mejorar, sugerir para emprender, plantear para ejecutar y exponer con valentía porque, a fin de cuentas, de lo que se trata es de sumar.

Hablar clarito

Parece que molesta o por lo menos, hay algunos que así lo perciben, que se hable con franqueza, exponiendo los asuntos tal cual son, sin ambigüedades, ni componendas de ningún tipo. Quieren que todo siga igual, para mantener las prebendas que gozan y no cambiar nada, aunque eso signifique estancamiento para el conjunto. Es aquello de que mientras yo me salve, que los demás se hundan, siendo el egoísmo personificado, rampante y malévolo. Que cada cual se comporte como quiera, pero todos tenemos una responsabilidad social, por exigencia ética y moral. Hay que cumplirla, porque es saludable vivir en plural, ya que el bienestar de todos es el mejoramiento de cada uno. Decía el filósofo Séneca que “no hay bien alguno que no nos deleite si no lo compartimos”.

Tú construyes Tenerife

Cuando se habla de construcción hay algunas personas, muy ideologizadas, del pensamiento único y noistas, que se ponen moradas, verdes o rojas, nada más oír esa palabra. Le salen sarpullidos, dolores de cabeza e incluso hay casos extremos, donde llega tan lejos su desprecio que, sólo viven pensando como destruir o no dejar hacer nada. Se buscan aliados por todas partes, siendo sus preferidos, los escarabajos. Allá cada cual, con sus fobias, manías o antipatías. Aunque siempre es bueno abrir canales de diálogo, para confrontar ideas, posicionamientos y proyectos, incluso, con los que se niegan sistemáticamente a escuchar a los que no piensan igual. La búsqueda del acuerdo tiene que volver a ser normal, más que el frentismo casposo y desgastante, que todo lo pudre y empobrece. 

Alcaldes y Alcaldesas

En Alemania se contaba una anécdota, parece que veraz, de un cura que estuvo casi toda su vida ejerciendo su labor pastoral en un mismo pueblo. Cuando ya era mayor y llegó su edad de jubilación, los parroquianos le prepararon una fiesta, para agradecerle todo el bien que había hecho, a lo largo de tanto tiempo. Al final del convite, ya todos alegres, empezaron los discursos y uno le preguntó ¿por qué en las homilías siempre decía lo mismo, año tras año? y el sacerdote, socarrón, mirando a todos y con una leve sonrisa respondió, “porque ustedes siempre se confesaban de las mismas cosas, una y otra vez”. Pues esta anécdota, nos sirve para volver a mentar la problemática que pasamos los ciudadanos, los empresarios y los políticos, con una administración pública que no sirve y necesita urgentemente un cambio para modernizarla, actualizarla a los nuevos tiempos y hacerla más productiva, como mínimo, al nivel de la iniciativa privada, que funciona con rapidez, eficiencia, operatividad y resultados comprobables y además medibles. 

Tenerife pierde el equilibrio

Insistir no es malo, sino conveniente, cuando los asuntos se estancan, los temas no sufren variación o los problemas se enquistan. Por lo menos, sirve para no olvidar lo que es conveniente tener siempre presente.  Hay que estar alerta sobre el deterioro económico y social que sufre Tenerife, lo venimos diciendo año tras año, a lo que hay que sumar la falta de autoestima generalizada en la ciudadanía, como consecuencia del abandono sostenido en el tiempo, por el adormecimiento y conformismo, de los que han tenido y tienen responsabilidades públicas. Nuestra isla, tristemente es un territorio desvertebrado, colapsado, inmovilizado y caracterizado por las colas y los atascos en todos los sitios y también, en todos los asuntos, carente de pujanza económica, con evidentes deficiencias en la dotación de infraestructuras y lo que es peor, con falta de liderazgo para salir adelante con pujanza. No cambia nada, no se camina, no se hace, no se impulsan actuaciones convenientes, en definitiva, no se construye y eso significa sencillamente, empeorar en todos los parámetros. 

Mentiras desconchadas

Los tiempos cambian de una manera acelerada, la digitalización nos engulle por doquier, perdiendo en muchas ocasiones, personalidad, identidad e intimidad. Casi todo está al descubierto, es más, se sabe más de lo que no debería conocerse, que de lo que verdaderamente nos interesa como ciudadanos. Las noticias falsas se han impuesto gravemente, asumiendo como cierto, lo que son rumores interesados, revelaciones mal intencionadas, crónicas ideologizadas o sucesos poco creíbles.

Evidentemente

Estamos inmersos en la sociedad de la mentira, donde casi todo es contrario a lo que se sabe, se piensa o se siente. La posverdad ha triunfado de la mano del relativismo y de la ideología de género, que pone en valor la distorsión deliberada de la realidad, manipulando adrede, creencias y emociones, con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales, para ganar adeptos o incluso, podríamos denominar súbditos. Es el triunfo de los demagogos, esos personajes siniestros, pero abundantes, que representan la degeneración de la democracia ,consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder, disfrazando lo que hay, por lo que se quiere que haya, con intereses inconfesables, que siempre tienen como base beneficios personales o ideológicos. 

Tenerife, sin puerto, ni rumbo

La isla está a la deriva, pérdida, fuera del contexto global de nuestra Comunidad Autónoma. Lejos del dinamismo económico y social del resto de Canarias. Esta evolución negativa, no   se ha producido repentinamente, viene desde hace décadas, fruto de unos irresponsables públicos, que se han caracterizado y también actualmente, por la dejadez y sobre todo, la falta de eficiencia operativa, para sacar adelante las infraestructuras que Tenerife demanda desde hace tantos años y que por su falta de realización, ha producido una parálisis casi total.

Alborotadores

La crispación política está a la orden del día, por parte de casi todos los representantes públicos, animada desde la cúpula de los distintos partidos políticos y diseñada escrupulosamente para sacar réditos electorales. Parece que todo vale y no hay freno alguno, para convulsionar la tranquila convivencia ciudadana, que sería lo conveniente y además, aconsejable ahora que estamos sufriendo una situación complicada, como consecuencia de la crisis sanitaria.

Carreteras

Un buen amigo, excelente profesional, periodista, pensador y analista, muy conocido en nuestra tierra, me envió un WhatsApp, donde me remitía un estudio de un Instituto de mucho prestigio en nuestro país, dedicado a la investigación internacional y estratégica, que analiza el mundo desde la perspectiva española. Dicho documento se refiere al Plan de Infraestructuras del presidente norteamericano Joe Biden.  En el mensaje mencionado que me dirigió, puso textualmente, “la frase inicial de Kennedy me parece muy aplicable a lo que defiendes desde hace años” y cuando la leí que, por cierto, la desconocía, me sentí muy identificado, porque es una lucha que llevo manteniendo hace décadas en Tenerife, siendo un verdadero martillo pilón, que no va a ceder hasta conseguir lo que necesita y se merece nuestra isla. La referida frase del recordado presidente John F. Kennedy dice, “no ha sido nuestra riqueza la que ha construido nuestras carreteras, sino nuestras carreteras las que han construido nuestra riqueza”. Es un resumen perfecto del significado estratégico, para el crecimiento económico y el desarrollo social que aportan las carreteras.

Torpes para comprender

El presidente de Estados Unidos Joe Biden, ha presentado un plan de infraestructuras, por valor de dos billones de dólares, para crear millones de empleos en el país. Se basa en un programa claro de reconstrucción y modernización de desarrollo sostenible, en carreteras, puentes, red eléctrica, puertos o aeropuertos. Se pretende renovar más de 32.000 kilómetros de autopistas y reparar unos 10.000 puentes, que están en malas condiciones o estructuralmente peligrosos, es decir, con un deterioro incuestionable. Además, hay que sumar la construcción o rehabilitación   de dos millones de casas, edificios o centros escolares. Es tan perentoria su buena estrategia, que el mismo presidente ha dicho que, no se puede esperar más para comenzar la reconstrucción económica, con el fin de mantener el liderazgo mundial, amenazado por la potencia asiática china.

DEFENDIENDO A LAS EMPRESAS LOCALES

Canarias más que una Región Ultraperiférica de la Unión Europea o una Autonomía del Estado español, se está pareciendo cada vez más a un territorio de ultramar del siglo XIX, cuyos habitantes tenían los mismos derechos que los peninsulares, pero siempre, como consecuencia de la lejanía, sufrían ostentosas desigualdades, provocadas por las políticas de la metrópoli, que obtenía más beneficios de los que llegaba a invertir en esas zonas. Tenemos el ejemplo vergonzoso, sangrante y humillante de como se ha gestionado y se sigue tramitando la crisis migratoria. El Gobierno Central mirando para otro lado, sólo vienen de vez en cuando algún ministro o ministra, para sacarse la foto y regresar ese mismo día en el falcon, sin olvidar también, a los políticos de la oposición, que hacen lo mismo, con la sola diferencia que regresan en un avión de línea regular.

La construcción como ejemplo

Todo lo que está pasando a nuestro alrededor crea un ambiente pesimista, demasiado agobiante, incluso ansioso, que está debilitando no sólo la fortaleza individual de cada persona, sino también, agotando las reservas de coraje con que cuenta la sociedad en su conjunto. La crisis sanitaria, con razón y por los efectos que ha tenido y sigue manteniendo, ha destrozado cualquier atisbo de empuje hacia adelante.

Tenerife pierde el Puerto

Estamos alarmados por la situación económica, social y la falta de autoestima que se vive en Tenerife, debido a la pérdida de prestigio, solvencia y al decaimiento generalizado en todos los parámetros, llevando a que la isla esté perdiendo fuelle desde hace tres décadas, agravándose cada vez más, con la correspondiente inquietud que genera este declive. Para hacer un símil, diríamos que es un territorio que se está quedando sin capacidad respiratoria. La situación económica es con mucho la peor de todo el Archipiélago, produciéndose cada vez más, una brecha mayor con Gran Canaria, que cuenta con un dinamismo, unidad política y civil, además de una planificación estratégica envidiable.

Oscar Izquierdo: Arreglar

El espectáculo, porque no tiene otro nombre, que continuamente está dando la clase política en este país, es vergonzoso, por no darle otro nombre más específico, pero fuera de toda urbanidad o educación, que no se merecen los lectores. Puro enfrentamiento, por todo y por cualquier motivo, aunque sea nimio. Bajeza de planteamientos o razonamientos justificativos de las distintas políticas públicas que, por supuesto no funcionan, al carecer de consistencia planificadora o estructuración metódica. Carencia evidente, en muchos casos, de preparación académica, profesional o técnica, para ocupar cargos que les quedan muy grandes, por las responsabilidades que se tienen que asumir y que rechazan por miedo a fallar, ya que no tienen los conocimientos necesarios para tomar decisiones contundentes, faltando seguridad personal, porque en demasiadas ocasiones, los puestos políticos no son ocupados por las personas con los perfiles adecuados, sino por cuotas de género, de partido o de isla.

Tenerife siempre sale perdiendo

No es novedosa la queja, lo venimos diciendo desde hace décadas, cuando gobernaban los nacionalistas y ahora cuando gobiernan los socialistas. Tenerife no levanta cabeza, es más, sus indicadores económicos y sociales son peores que nunca, abriendo una brecha negativa, cada vez más grande, con las demás islas y especialmente con Gran canaria. Aquí no funciona casi nada, no se ejecuta obra pública nueva, todos los proyectos de inversión son paralizados sistemáticamente por una administración engorrosa, sumado al interés entusiasta de los noistas de que no se haga nada. Parece que todo se vuelve en contra de una isla cada vez más degradada, con falta evidente de liderazgo y que es permanentemente maltratada por la mayoría de los distintos partidos políticos sin distinción de ideologías y una prueba evidente es que la mayoría de sus líderes son de la provincia oriental, eso no debería significar nada, pero en nuestra tierra tiene su trascendencia y a los hechos nos remitimos.  

Ahora, para asegurar el mañana

La vacuna para paliar la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, parece ser la única certeza a corto y medio plazo. Estamos en ese momento de incertidumbre, por saber si los resultados son todo lo halagüeños que esperamos. Sin duda, la esperanza es grande y hay motivos de cierta tranquilidad, por la vacunación general que se pretende hacer a la población. Por lo menos, no estamos en el limbo de hace unos meses, de no saber que hacer la terrible pandemia. Esperemos que todo salga bien, las previsiones se cumplan y sobrellevemos con garantías, este terrible episodio histórico que nos ha tocado vivir.

Burocracia vejatoria

Crece proporcionalmente el malestar de los empresarios de la construcción en particular y también, de otros sectores económicos, que dependen constructivo para desarrollar con normalidad su actividad, por la situación de estancamiento que sufren y los problemas diarios a los que se enfrentan, ante la asfixiante e inoperante burocracia que padecemos, en la mayoría de las administraciones canarias, en sus distintos niveles territoriales, Gobierno Autónomo, Cabildos y Ayuntamientos. 

Quieren, pero no pueden

El Gobierno Central y el Gobierno Canario, nos están mareando con cifras astronómicas, tanto en los presupuestos, como en las ayudas que van a venir desde Madrid o de Bruselas. Lo quieren pintar como un nuevo Plan Marshall, que recordemos fue una iniciativa de Estados Unidos para ayudar a Europa Occidental, en la que los estadounidenses dieron asistencia económica por valor de unos 12.000 millones de dólares de la época,​ para la reconstrucción de aquellos países  devastados tras la Segunda Guerra Mundial. Aquello fue una realidad, además de servir y significar la reconstrucción económica y social del continente. Otra cosa es lo que quieren hacer aquí y no tienen capacidad de emprender.

 

Solo importa Cataluña

Los problemas actualmente son abundantes, además muy serios, con una complejidad absoluta, con soluciones difíciles. Unos son novedosos, como la pandemia del coronavirus, no porque no hayan existido anteriormente crisis sanitarias, sino porque la que sufrimos es global, inédita, sobre todo, llena de dramatismo, dolor e incertidumbre en cualquier parte del planeta, afectando a millones de personas, también, desgraciadamente, con millones de muertos.

Siempre se logra

Cuando se van cumpliendo años y aparecen las canas, se empieza a mirar para detrás con nostalgia, recordando hechos vividos, acontecimientos padecidos, anécdotas divertidas o personas que han dejado huella en nuestra vivencia personal. Tuve la suerte de estar en Madrid al comienzo de la Transición política en nuestro país, gozándola en primera línea, participando activamente en unas circunstancias excepcionales, históricamente irrepetibles y apasionadas por la esperanza que traían. Estudiando en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense, disfruté la fortuna, de contar con un profesorado excepcional, eminentemente humano, perfectamente preparado, de distintas ideologías, pero con un objetivo común, que era fortalecer la democracia que estaba naciendo y con un entusiasmo enorme, por enseñarnos a vivir y aportar conocimientos que sirvieran para su fortalecimiento.