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02:55h. miércoles, 01 de diciembre de 2021

La industria del miedo cotiza en Bolsa

Parece que estamos ante la tormenta perfecta: una nueva ola del covid, la falta de suministros que vienen desde China y que generará escasez de muchas cosas, el gran apagón, la inflación, los precios de la cesta de la compra que se disparan, la subida de los combustibles, la subsiguiente devaluación del poder adquisitivo de los salarios, la eficacia de las vacunas que nos hemos puesto para la pandemia, las próximas Navidades con restricciones, el incremento de los suicidios como consecuencia del estado de agitación social… Paralelamente, y como para desmentir tales vaticinios, se incrementan las ventas de viviendas, y las criptomonedas constituyen un gran negocio, aunque por cada bitcoin que se ponga en pie miles de africanos seguirán en la miseria. Para colmo, según J.J. Benítez, en 2027 llegará un meteorito que matará a 1.200 millones de personas, y que hará desaparecer países, entre ellos España y Portugal. No sabemos todavía si Canarias está incluida.

No podemos elaborar el duelo por La Palma

Sabemos que ante una adversidad grave hay que establecer el duelo, y este viene a resultar imprescindible para recuperar nuestra paz. El duelo tiene cinco etapas. En primer término, nos sorprende la desgracia y manifestamos la etapa de la negación, no aceptamos lo que se nos viene encima. En segundo momento viene la etapa de la ira. Después acometemos la negociación, más tarde caemos en la depresión y finalmente fijamos la aceptación.

La Palma: vivir sobre el volcán, vivir sobre el abismo

Todo es tan dramático que una tarde de domingo, después de cientos o miles de pequeños y grandes terremotos, explota al fin el volcán dejándonos la sensación de que somos insignificantes, apenas una moto de polvo en el universo. La lava brota por varias bocas, forma un río que se desplaza rápidamente sobre el lecho de antiguas erupciones, arrasa pinos, destruye carreteras y viviendas, sepulta colegios, borra el trazado de caminos. Nada se puede hacer frente a la magnitud de las fuerzas naturales, ese hondo respirar de los abismos, ese sonido que viene de tan abajo y produce escalofríos, al escuchar la vibración de las profundidades, como si estuvieran chocando entre sí los cimientos de la isla. Entonces nos damos cuenta de nuestra insignificancia, de que la tecnología no nos va a poder salvar de esta hecatombe.

La “embajada cultural” canaria en Madrid: ha muerto Heidi Medina

En Madrid reside un buen grupo de creadores canarios en distintos ámbitos: las letras, las artes plásticas, el teatro, etc. La Casa de Canarias en Jovellanos 5, justo frente al Teatro de la Zarzuela, estaba instalada en el edificio en que reside la escritora Carmen Posadas. Llegó a tener unos 400 socios en su buena etapa, aunque al final se derrumbó: sus valiosos fondos pictóricos fueron subastados y la Casa fue tomada como lugar para la representación institucional del gobierno regional. Más tarde fue refundada en un local del barrio de Malasaña, pero esa es otra historia.

LA BAJADA DE LA PALMA, EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS

Una víctima más del coronavirus ha sido la Bajada 2020, y La Palma bien que nota la ausencia de visitantes, aunque se rompa la tradición lustral seguro que la celebración en el año próximo será memorable. Las fiestas de la Virgen de las Nieves suponen el encuentro entre la raíz de la cultura rural que define todavía mayoritariamente la esencia palmera y la cultura urbana, es decir de una parte la isla agrícola que fue destacada en azúcar, vino y tabaco, y de otra la ciudad de funcionarios, propietarios, rentistas, obreros portuarios y comerciantes. Las fiestas muestran son señales del pasado, de cuando la pequeña ciudad de Santa Cruz de La Palma suponía el encuentro de dos pensamientos bien diferenciados: de una parte el poder de las tradiciones y de otra parte el sesgo avanzado de una minoría comprometida con el progreso, la innovación, el debate liberal y republicano. El cura Díaz, ejemplo de un clero que deseaba nuevos horizontes, es un prototipo de esos dos mundos que en la Bajada supieron armonizarse.