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jueves, 20 de junio de 2024 00:00h.

"La OTAN Y Ucrania"

Sin ánimo de levantar pasiones, me permito hacer una reflexión en relación al conflicto de Ucrania.

Nuestro país fue neutral durante la I y la II Guerra Mundial. Mi reflexión es modestamente recordar esta realidad histórica. En ambas ocasiones la razón fue la misma, un Ejército que no disponía de armamento moderno, y la nación que se encontraba  socialmente y moralmente exhausta, en 1914 cuando la industrialización y modernización no terminaban de llegar, y en 1940 estábamos arrasados por la reciente Guerra Civil.

En la actualidad nuestros Ejércitos se encuentran en una situación similar. Llevan muchos años en situación de presupuestos absolutamente mínimos y en reducción continua de personal, convirtiéndose en Ejércitos no actualizados, siendo una institución pobremente equipada y escasamente operativa. El país  está en una peligrosa situación de desmembración en sus regiones. Una hipotética Guerra en Europa supone ser el último de la fila y en poner una elevada suma de muertos. En estas condiciones incluso la persona más pobre en razonamientos, ve que es una propuesta que no nos conviene en absoluto.

Mi reflexión, como persona común y corriente, es no enviar tropas y declararnos absolutamente neutrales.

¿La OTAN nos ayudaría en una hipotética invasión de Canarias y Ceuta y Melilla por parte de Marruecos?

La respuesta inercial es no, entonces nuestra contestación a la invitación a participar en una Guerra que no es nuestra, debería en mi opinión, ser negativa.

Es una situación que ni nos va ni nos viene y donde solo vamos a poner una montaña de cadáveres y si te ví no me acuerdo y si me acuerdo no sé donde.

Lo más práctico y consecuente con nuestra Historia e intereses, es declararnos totalmente neutrales. 

(*) Licenciado en Derecho. Máster Internacional de Turismo.