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miércoles, 12 de junio de 2024 16:37h.

Un empresario de Tenerife, enamorado...

Los trabajadores de una gran empresa del sur de Tenerife desean confesar a través de este periódico que están muy felices, porque su Jefe está enamorado hasta las trancas y resulta que desde hace un mes aproximadamente no aparece por la empresa ni para echarse un vaso de agua.

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Panorámica nocturna de la zona turística de Costa Adeje. Foto Esteban Pérez

Especialmente el gremio del servicio de hostelería, sobre todo los camareros me han confesado personalmente que ojalá el gran jefe, esté enamorado hasta fin de año y sí es para siempre mucho mejor, pero el amor tiene principio y final.

Los camareros dejan muy claro que el jefe es una excelente persona, pero obviamente cuando los jefes están cerca de la empresa y son maniáticos, hay que reconocer que son un poco pesados porque quieren que todo salga a la perfección, cuando la perfección no existe. Realmente no sabemos si algunos lectores sabrán quien es, porque hablamos de un empresario muy conocido y con más de cien trabajadores que no son muchos, pero tampoco son pocos, pero voy a enlazar esta carta algunos de sus amigos íntimos para intentar sacar una sonrisa, especialmente a los protagonistas de esta película de amor basada en hechos reales y "a lo mejor", si lees mis cartas de aquí a un par de semanas, podrás adivinar quién es el afortunado. ¡Ay!, ¡Qué bonito es el amor verdadero!. Seguramente algún lector amargado gritará a los cuatro vientos que esta noticia es una gilipollada, pero justamente es porque no entiende lo que es el amor y nunca ha sido atrapado por esa droga invisible que nos hace volar sin alas, ignorando todo aquello que nos rodea, porque volamos encima de la realidad.

Enamorarse de verdad es cómo ganar una lotería con millones de neuronas cargadas de felicidad. Cuando los seres humanos nos enamoramos de verdad verdadera, tenemos la misma actitud que los animales, especialmente la mismísima actitud que las orcas que mueren junto a su pareja o las palomas o los lobos y en el caso de los lobos, por ejemplo cuando se enamoran, por instinto salvaje, se alejan de la manada para vivir libremente ese fuego imposible de dominar con revolcones infinitos.

Gracias a Dios en el planeta Tierra, millones de seres humanos tienen la gran suerte de poder disfrutar de un amor auténtico y verdadero, escondidos donde ni Dios sabrá dónde están. Felicidades a todos los lectores que estén enamorados y aquí lo dejo para seguir reflexionando sobre las romerías de los pueblos.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.