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sábado, 13 de abril de 2024 01:56h.

¿Qué dijo un jardinero a otro jardinero?

Cuando son las siete y media de la mañana del veintidós de marzo estamos relajadamente en una terraza tomándonos el primer café, después de haber tomado mi chocolate a las seis y media de la madrugada como llevo haciéndolo hace más de veinte años. Aparece un buen amigo rebotado diciéndome que España es una mierda y la política es una basura, que Puigdemont llegó a Francia el veintiuno de marzo para anunciar su presentación a las Elecciones de Cataluña, pero para mí hoy es un día especial, más especial que otros y tengo el positivo.

Después de escucharle, le pedí que escuchase mi opinión antes de irnos, pero también la comparto contigo y le dije lo mismo de siempre. Los políticos españoles como Pedro Sánchez, Puigdemont, Feijóo, Ayuso y todos en general no están demostrando quienes son ellos, están demostrando realmente quiénes somos nosotros, porque "somos libres hasta el momento" para decidir a través de las urnas quienes manejan la administración, quién marca las pautas y no podemos mentirnos a nosotros mismos porque sería estar dando vueltas en la rotonda de los ignorantes y escribo ignorantes sin ánimos de insultar.

En mi caso personal puedo hablar con experiencia absoluta porque vivo gran parte de mi vida en un barrio con aproximadamente catorce mil vecinos y donde unos pocos vecinos luchamos sin prisas y sin pausa para que haya limpieza o menos venta de drogas, más educación y cuando publicamos o denunciamos o compartimos en las redes sociales o en cualquier medio de comunicación los problemas, sentimos el pasotismo de la gran mayoría de la sociedad, demostrando una vez más que en muchos de los casos, tenemos lo que nos merecemos.

Las personas somos cómo somos y esto es lo que hay, pero mentirnos a nosotros mismos es caer más bajo que los topos y España va bien, lo que pasa que cuando una persona está confundida o amargada a nivel personal teniendo lo imprescindible para intentar ser felices, pero no reflexiona, termina gritando a los cuatro vientos que todo está mal y recalco que estamos hablando de España, justamente en un principio de las vacaciones de Semana Santa, cuando más de treinta millones de coches estarán circulando por las carreteras y autopistas a gozar de la muerte de Jesús, Suso pa'los colegas, ¿Me equivoco? ¿No crees en Dios? Si no crees en Dios, ¿Por qué no sigues trabajando?

Realmente no tengo claro el hecho de que Jesús haya existido, pero sí me hizo reflexionar que en esta vida, cuando vas de redentor, terminas crucificado. El título de la carta es con una pregunta, "¿Qué le dijo un jardinero a otro? Le dijo: Vivamos mientras podamos".

Aquí lo dejo para seguir reflexionando sobre las romerías de los pueblos y estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, porque el tiempo pasa y jamás volverá.