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viernes, 12 de julio de 2024 12:49h.

Carta a mis vecinos: “De primera y de segunda”

Hace algo más de un año visité a los Lobos del Asfalto en el barrio del municipio donde nací, en el Fraile. De casualidad dimos con ellos ya que nos enfrentábamos, junto a un equipo valiente, al sistema de partidos políticos ya instalados en Arona y con los que era difícil competir, más aún sin dinero.

 

El dinero es el gran problema de nuestra sociedad. Limita y marca toda nuestra vida. Incluso, el maldito dinero puede hacer que los niños y niñas no puedan bailar en las fiestas de su pueblo. Lo mismo pasa con los mayores que, cansados pero con muchas ganas de colaborar y divertirse, deciden desistir ante un viejo conocido: el maldito pero necesario dinero.

Y no es que no nos haga falta. Hace falta para todo. Para llenar la despensa, para poder pagar el alquiler, el agua y la luz. Sin embargo, cuando el dinero hace que un pueblo entero quede parado, limitado, decepcionado, frustrado y sin celebrar sus fiestas, algo estamos haciendo mal.

Esto no es una crítica política. Que también la habrá y habrá quien la aproveche para pasearse por El Fraile. Como si de algo le importara Santa Isabel de Portugal o los vecinos. La solidaridad de la Comisión de Fiestas de Las Galletas ha llevado a que acojan la Gala Infantil, con cariño, queriendo a un barrio vecino de Arona, apoyándonos entre nosotros. ¿Y la responsabilidad de los que nos gobiernan donde queda? ¿Y el remangarse, como un vecino más, e intentar sacar adelante unas fiestas a contrarreloj siendo tú el responsable de que las fiestas del municipio salgan adelante? Silencio. Balones fuera. Decepción.

¡Y queremos los políticos que la gente se ilusione! Parece que cada cuatro años, para algunos. Mientras tanto, el resto seguimos trabajando, como hormigas. A ver si algo cambia. A ver si alguien despierta, si alguno de los que tiene el poder reacciona.

Ya hace un año del comienzo de la legislatura en Arona. En mi toma de posesión como concejal dije “en Arona no debe haber vecinos de primera y de segunda, barrios de primera y de segunda”. Arona es una, con todos sus barrios, con toda su gente.

¿Cuándo aprenderemos en Arona a unirnos como vecinos para superar cualquier drama como el que hemos vivido en El Fraile, remangarnos, superar la burocracia y los balones fuera y sacar adelante todo lo que se nos ponga en nuestro camino? El día que conocíamos que no se celebrarían las fiestas, lo único que pude hacer es ir, solo, al Fraile e imaginar, en la soledad, que las fiestas estaban allí. Estaba la calle y la plaza llena. Gentes del Fraile que, con el único sabor de la fiesta no celebrada, miran hacia la montaña, hacia Arona casco, y piensan: “¿dónde estarás, maldito y necesario dinero?”

Naím Valerio Yánez Alonso, vecino de Arona.