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lunes, 22 de abril de 2024 23:23h.

"El Forro de Davos"

En Argentina, llamar forro a alguien es insultarle por traidor, embustero y despreciable. Cuando escuchas las declaraciones de los líderes políticos que se han dado cita en el Foro de Davos, caes en la cuenta de que estamos mucho más jodidos de lo que cabría imaginar. Si se les ocurre ver en youtube el discurso de António Guterres, secretario general de la ONU, enumerando las múltiples amenazas que se ciernen sobre nuestro diminuto mundo, te dan ganas de llamar Forro a este humillante y vergonzoso encuentro porque, efectivamente, no sirve para nada.

Milei dice que el Estado es un cáncer y extirpemos el socialismo, llega Sánchez y defiende exactamente todo lo contrario. Baste ese ejemplo como prueba de que los antagonismos se retroalimentan del pensamiento opuesto y son moneda común en las actuales relaciones humanas.

El poder en cualquiera de sus formas es buen reflejo de ello y fomenta la polarización ideológica que va de pelearse para que tus seguidores se peleen, un bucle adictivo en un circo plagado de mentiras.

Sinceramente, encuentro iguales a los muertos de uno u otro bando y no sé quién está más loco que quien, así que concluyo que es la sociedad la que anda bastante enloquecida. Y no es de extrañar, con la dinámica constante de darnos palo y zanahoria, y entonces la guerra en directo, luego cómprate el último modelo de coche eléctrico, después unos cuantos inmigrantes ahogados, sigue con una oferta inigualable para volar a un paraíso vacacional, un poco de cambio climático, descárgate esta aplicación que sabrá vigilarte, los pélets nos invaden, sé sostenible y pide un producto que viajará desde el otro extremo del planeta, te sentirás cómoda, te sentirás bien, toma pastillas, las democracias retroceden, pero no estás solo. Yo les digo apaguen el móvil, lean un libro y pasen del Forro Mundial.