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lunes, 22 de abril de 2024 22:25h.

Eres perfecto y lo sabes

Decide si quieres ser nazi o feminazi. Apúntate a un colectivo. Ingresa en una secta. Declárate muy rojo o facha total. Comparte el estímulo cultural que te define. Odia a muerte y no te olvides de insultar a los, las, les que están enfrente y sigue a los, las, les que obedecen los dictados de la misma doctrina que obedeces tú.

Aquí no caben matices ni contradicciones, no existen las equidistancias, ni se te ocurra posicionarte en el territorio de las medias tintas y no pierdas el tiempo con tentaciones centristas. Sobre todo, nada de moderación. Ataca antes de pensar. Defiéndete antes de que te ataquen. Grita y ladra fuerte para expresar tu opinión porque es la única válida. Abandona la mala costumbre de escuchar.

Olvídate de caer en el vicio de reflexionar. Elige Madrid o Barça, Israel o Palestina, Biden o Trump. Si lees El País no leas El Mundo y viceversa. Apoya a Shakira y machaca a Piqué, o al revés. Tu mundo se pinta de blanco o negro, déjate de mezclas raras. Invita a los inmigrantes a quedarse en tu casa o levanta muros con pinchos. Apréndete el relato que difunden los representantes distribuidores de tu ideología. En el hipotético caso de que cambies de bando, vete directo hacia el otro extremo, eso da igual. La empatía es una emoción inútil. Huye del debate, especialmente si tu enemigo utiliza argumentos sólidos. Pasa de respetar al que no tiene derecho a ser distinto que tú, ni a vivir de otro modo, ni a votar a un partido que no es el tuyo. Habla solo con amigos que te den la razón. Siéntete catalán o español, hetero básico o súper gay. Carnívoro o vegano. Católico o musulmán. Nunca reconozcas que albergas dudas y enorgullécete de tu sabiduría. Eres perfecto y lo sabes.