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martes, 28 de mayo de 2024 00:29h.

Europa girará a la derecha

En Europa ya se habla abiertamente de suavizar la política medioambiental, es decir, aplicar grandes recortes en las inversiones que priorizaban la transición energética, en favor del aumento en gasto militar. Por el mismo motivo, los presupuestos estatales destinados a la promoción de la cultura están sufriendo enormes tijeretazos en Francia, Alemania, Italia o Inglaterra. Los planes y objetivos que se habían trazado para un horizonte de economía verde se van directamente al cubo de la basura ante la amenaza real de una escalada bélica en el continente.

Este escenario apunta a un claro ascenso de las derechas y ultraderechas en las próximas elecciones europeas de junio, lo que deja al caso español y su frágil constelación de izquierdas y derechas independentistas a merced de los nuevos y viejos vientos que soplan en el mundo. La guerra siempre vuelve, no debemos olvidar nunca esa realidad, en un momento de creciente tensión que, lejos de enfriarse -sirva el símil climático- se calienta en varios frentes. Lleva razón el astuto Gabriel Rufián, en su entrevista publicada en El País, cuando dice que las izquierdas están en tiempo de descuento.

El líder de Esquerra Republicana sitúa este comentario en torno al resultado de las elecciones catalanas y un hipotético pacto entre Junts y el PP para volar la legislatura y acabar con Sánchez, pero su afirmación tiene un significado más profundo si entendemos la fuerte derechización con tendencia al proteccionismo nacional populista que se producirá en Europa y no digamos en EEUU, si finalmente Trump asciende de nuevo al poder.

No dejo de pensar en la ironía con que la historia nos golpea a veces, mientras andamos perdidos en debates necesarios, pero mal enfocados, como es el caso que nos ocupa en Canarias respecto a poner freno al crecimiento turístico. Una manifestación de gran repercusión y, si me permiten, dudoso efecto práctico, que se produce en tiempos de paz y críticas -igual de útiles y mal planteadas- sobre nuestro modelo de desarrollo.

Con el presidente francés Macron, insistiendo en todas sus declaraciones en el mensaje de que vamos directos a una economía de guerra, aquí seguimos hablando de menos turistas, de hoteleros a la defensiva, de limitar el vacacional y de otros desastres de gestión por parte de los sucesivos gobiernos espejo de nuestra sociedad que, como suele ocurrir, no verán venir a tiempo los misiles que destruirán nuestros gozos y nuestros anhelos, nuestras luces y nuestras sombras.