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lunes, 22 de abril de 2024 22:34h.

Feijóo, corazón socialista

Yo vengo a entregar mi corazón, le falto remachar a Feijóo. El ganador de las elecciones y perdedor de la investidura discurseó con aire circunspecto mientras clavaba la mirada en Camaleón Sánchez, que, esta vez, compareció sin despeinarse. En vez de arriesgarse en la tribuna y ofrecer alguna explicación acerca de las negociaciones sobre la amnistía y el referéndum de autodeterminación, como querían Feijóo y la sobreexcitada bancada popular, sorprendió a todo el mundo con otra jugarreta marca personal, y envió a un ex alcalde de Valladolid a lanzarse al cuello del PP y su actual líder. 

Óscar Puente hizo un repaso de las desvergüenzas históricas que adornan a los azules, sin obviar aquella antigua amistad del joven Feijóo con un narcotraficante, hasta afearle que forme parte del PP gallego, esa gran familia retratada en “Fariña”. Ahí consiguió Sánchez su objetivo que no era otro que invitar al sorprendido Feijóo a bajar al barro y que la presidenta del Congreso tuviese que llamar al orden a los diputados populares que ya no aguantaron mas la provocación y respondieron con pataleos, gritos e insultos a Sánchez.

Y sí, este es el nivel, pero volvamos al candidato que destiló un programa de gobierno con una batería de medidas sociales que lo acercaban más a las tesis del centro izquierda que a las suyas, ante la pasividad de un Santiago Abascal convertido en manso corderito por el inminente peligro de derrumbamiento de su formación política, y es que VoX lleva el mismo camino que Ciudadanos y Podemos.

A Feijóo solo le quedó apelar a los corazones socialistas nostálgicos y soportar estoicamente el desprecio de Sánchez. El resto, y no hay nada más, se basa en gobernar para sobrevivir y sobrevivir para gobernar. Y si no, que le pregunten a Yolanda, al PNV, a Esquerra y al mismísimo Puigdemont.