Buscar
lunes, 15 de julio de 2024 12:00h.

Ni una idea política nueva en circulación

Con toda esta melé de ideas y comportamientos que tenemos, cada día que pasa parece que todo lo malo se afianza más, parece que lo que se dice no sirve, que la labor que se hace no cuaja, se diluye como agua entre las manos, lo que se promulga no tiene sentido o no se quiere que se tenga. Las ideologías de la política se han cambiado, se duda en demasía a los que dicen ser de izquierda y son simpatizantes de la derecha y viceversa, entrando así en un aquelarre de disloque que puede desembocar en una anarquía descomunal.

Son demasiadas las oleadas que tenemos de burgueses, comunistas, independientes, corruptos, farsantes, cortesanos, arribistas, fascistas y demoledores de todo lo que suene a orden y buena convivencia, todo esto parece que está bien cimentado, si es así, no podemos dejar que nos atrapen y que casi nos dejen respirar por ese gran hongo que está proliferando a cientos de consignas que dificultan la mejor gobernación de España, empujándola a un tropel de inestabilidades que empieza a asomarse en la lejanía.

De todo esto, tenemos una muestra. Los iluminados siguen vociferando que nuestra sociedad debe de ser más activa, que debe de pensar y comprometerse más en lo que se tiene que hacer. Todo se perfila en que suena a vacío, porque nadie que veamos no hace ni el más mínimo esfuerzo por nada, apuesta a que todo se arregle solo, a la improvisación, parece que en el fondo a nadie le interese que cambie nada de lo que nos oprime, sanidad, empleo, educación, transporte, sin olvidarse de la gran losa (y no la de Franco) la del independentismo y separatismo que tenemos encima y no que no decae por la ayuda que tiene.

Lo malo y peligroso del momento en que vivimos es que se invente un juguete que tenga un fin político y que sea buscando siempre un cambio, pero "la democracia tiene un antídoto para aquellos que quieran matarla y es sin duda su propio sistema".

Estamos en este mes que para España siempre ha tenido un ambiente bélico que ha derivado en lo funesto, un mes de alzamientos y acaloramientos que han dejado siempre a España llena de sepulturas y cunetas repletas de sueños interrumpidos.

Esta verdad siempre ha sido incómoda de oír y en su tiempo fue peligrosa de decir y de escribir. Esto siempre ha sido un conflicto de posicionamientos tanto cívicos como políticos, y demostrado que solo han servido a una idea que por desgracia deriva todo en tener dinero, porque este trae comodidad, estatus, posición, poder, influencias y sabiduría (aunque muchos no la tengan), todo esto se ha dado y se está dando en todos los niveles sociales. Este culto al dinero es algo que como sabemos cada día tiene más adeptos y seguidores y más en mundo de la política.

Si tenemos que preguntar cuál es el ideal de nuestra Nación, sin lugar a dudas sería el buscar una ¡¡limpieza transparente y constructiva y la lealtad a la consigna democrática!!