¡¡La nueva política de Sánchez: no ir a ningún lado!!
Que nadie crea y menos que piense que el Presidente Sánchez, con ese plantón chulesco que ha dado en Roma, es como algo propio de su carácter, y de saber siempre lo que más necesita él como gobernante y al Partido que representa. Aceptando la patochada que ha hecho a la diplomacia mundial, esta no se lo van a pasar por alto, esto será un toque diplomático el que le harán, esperemos que esta clase de avisos le lleguen más hondo, que los que le llegan de España, de su gobierno, de sus socios, de la oposición, de los Tribunales, o del Parlamento y del Senado, el resultado de todo es que Sánchez se lo tira todo a la "chepa", sin ningún rubor.
Roma ha pasado en estas fechas por ser la ciudad más blindada en seguridad del mundo, más de 4.000 policías han montado este superoperativo, pero todo esto parece poco para el Presidente español que piensa que es poco fiable, y decide no asistir a este macro funeral que se hace por el Papa Francisco.
El gesto que ha tenido la diplomacia española ante Roma en las exequias de Francisco han sido una ordinariez barriobajera y sin brillo ni color, ha demostrado la poca autoridad moral que se ha tenido al no llevar al Presidente español a este funeral de Estado. El valor político que le dan sus propios colegas Presidentes de otros Países es de CERO, al ser esto un desplante de la peor educación internacional que ha demostrado el "leonés", aunque esto Sánchez ya lo sabe. Pero la rumorología que se oye y se dice es que el no ir Sánchez a Roma, es porque iba el Rey, y a nuestro sabido Presidente no le gusta estar en segunda fila, y estar muy por debajo de la relevancia que tiene el Rey ante todos los jefes de Estado que asistieron al funeral.
Pero la política española tiene sus improvisaciones, así que dos Ministras presuntuosas y muertas de risa ellas, han ido a Roma a representar al Gobierno de España (señor qué cruz), pero no podía faltar también el Ministro Bolaños ( el Justicia) y Junto a Yolanda Díaz, la que blasona de tener influencia en su vida gracias a las conversaciones que tuvo con el Pontífice, se marcaron la fila de los asientos reservados para la representación pobre y sin lustre que mandó España.
Nuestro Presidente, que sabe estar internacionalmente, suelta también su idea que es la que mejor, según él venía a cuento en este evento, y se escuda en decir que él no debe de acudir a este funeral al ser un Presidente de un Estado Laico, y esa es una poderosa razón para no haber ido a Roma.
Desde la Transición española, nuestro País ha tenido una relación diplomática con la Santa Sede más que buena, sobreviviendo a etapas diferentes de Gobiernos de España, y de la misma forma los papas que desde la Transición han tenido una marcada simpatía y entendimiento con España, que sea dicho de paso y según encuestas el 73% de españoles son católicos. Han visitado España dos Papas, Juan Pablo II nos visitó cinco veces, y Benedicto XVI en tres ocasiones. Con Francisco no se llegó a ese extremo de empatía con su Pontificado, que no dio el visto bueno para venir a España, pero sí tenía un proyecto a realizar para visitar Canarias. Los observadores políticos de la UE entran a opinar del sonoro "do de pecho" que se marcó Sánchez al no ir a Roma.
Sánchez ha hecho algo que no le beneficia en nada, y menos al no querer estar en un duelo de un Líder espiritual de la Iglesia Católica con más de dos mil millones de creyentes. Sánchez les ha enviado a todos su propio mensaje que resulta pobre y sin brillo de sus prioridades. Ha renunciado a estar en la primera fila internacional en un momento histórico. Este sábado pasado se reunieron en Roma más de 70 jefes de Estado, 10 casas reales y casi 150 Cardenales, así como Cuerpos Diplomáticos de todo el mundo, estuvieron en esas exequias del Papa Francisco.
Pero para Sánchez, el que representa la política en España, todo esto para él es "peccata minuta".