Un rejón al Polisario

Todos los españoles (sin lugar a dudas) esperamos con la impaciencia que se tiene cuando algo inesperado y que pueda causar roces no esperabas, como este extraño movimiento político ocasionado por el Gobierno de Sánchez, al que ha calificado el amplio abanico político español como de traición, por la rendición al aceptar y dar la Autonomía del Sahara a Marruecos saltándose a Argelia y pisando a los saharauis.

Ha sido un cambio de chaqueta espectacular, ha demostrado el Gobierno español que al moro le tiene miedo, tembleque, tiritera, cada vez que Mohamed aprieta algo a España, es buscando en quedarse con Melilla y Ceuta, (ya que no están en la OTAN) sus dos caramelitos, y que a este paso las tendrá ¡fijo!. Pero por lo que vemos a la Moncloa le caen los dientes y opta por una bajada de pantalones con una rapidez asombrosa.
 

¿Qué les vamos a decir ahora a los polisarios?, que en España se sigue haciendo historia desde la Edad Media con todos los Gobiernos que ha tenido esta Nación, hemos peinado y mantenido a traidores, a emboscados, a vende patrias. No es de extrañar que ahora hayamos arrojado a la cuneta con el sello nuestro de la traición a estos "amigos" que así nos han tenido los saharauis a los españoles desde siempre, y muchos de ellos son tan españoles como yo, ya que disponen del D.N.I. español.

Pero en esto llegó Sánchez y de un plumazo mandó callar al Polisario, por miedo a ese déspota de moro, a que haga otra hazaña repugnante como Putin imitando a Ucrania. Sánchez ha demostrado por enésima vez que hace lo que su obtusa mente le dicta, ni socios, ni coalición, ni gaitas, se lo pasa todo por el forro, ni socialismo, ni centrismo, ni aliados, ni comunistas, ni republicanos, ni golpistas, ni proetarras, ni el Gobierno de Frankenstein, aquí solo impera mis reales posaderas, y esto es lo que vale en este momento.

Pero es penoso que el español de a pie tenga que estar siempre bajando la cabeza por la mala labor de cuatro estúpidos que nos ponen, como la de ser un País de ingratos, injustos y ladrones por ese sello que hemos arrastrado desde el tiempo del Imperio.

Este camino lleno de cardos es el que le espera al nuevo Presidente del PP. Feijóo va a empezar una tarea dura para poder denunciar una serie de actos que se amasan en el Gobierno y poderle decir al Presidente de su desastrosa labor con Marruecos a costa del Polisario y de paso ponernos con Argelia a que este País se fio poco de España. Y la columna "roja" que opina, las tres rosas de Podemos y el lelo de Garzón. Lleva un tiempo que el enfrentamiento político entre UP y Sánchez va en aumento.

Cerramos este mes de "plenitud de gloria" teniendo al desorden económico, la guerra de Ucrania, huelga de transporte y de remate y para endulzarnos algo más la mala política española, le comemos las "bembas" al moro para que no nos invada.