Bernardo Álvarez cumple 75 años y tiene que renunciar como obispo de la Diócesis Nivariense
Hoy, 29 de julio, se ha hecho efectiva la renuncia de Bernardo Álvarez como obispo de Tenerife, pasando a ser obispo emérito de la Diócesis Nivariense. El monseñor de origen palmero cumple hoy 75 años, edad límite impuesta por la Iglesia para presentarse a una reelección de cuatrienio. El Vaticano nombrará a su sucesor a finales de septiembre o principios de octubre y entre los candidatos se baraja un adjunto de Sevilla.
A partir de mañana la Iglesia iniciará un protocolo interno para seguir llevando la administración del Obispado de San Cristóbal de La Laguna, pero la decisión sobre el sustituto la tomará el papa Francisco tras la presentación de los candidatos propuestos. Aun así, el próximo 15 de agosto seguirá siendo Bernardo Álvarez quien presida la misa de Nuestra Señora de Candelaria,
Bernardo Álvarez Afonso (Breña Alta, La Palma, 29 de julio de 1949), es desde septiembre de 2005 obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna (también llamada Diócesis Nivariense). Álvarez es el segundo obispo canario tras el güimarero Pérez Cáceres.
El proceso de elección de un obispo es complejo. Tras una serie de consultas, se presentan ante el Santo Padre los candidatos, se piden informes y se toman decisiones. De lo que se habla menos es de la vida de un obispo cuando se apagan los focos. ¿Qué ocurre cuando un prelado termina su ministerio? ¿Se jubilan los obispos? La renuncia de un obispo aparece en el canon 401 del Código de Derecho Canónico: "Al obispo diocesano que haya cumplido 75 años de edad se le ruega que presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, el cual proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias".