Infancia forma a los técnicos en detección y atención a menores víctimas de abuso sexual
La dirección general de Protección a la Infancia y la Familia ha celebrado dos jornadas de formación y especialización para la detección y a atención a menores víctimas de abusos sexuales.
Carmen Morales, directora general de Protección a la Infancia y la Familia apunta que “ la violencia sexual a menores es uno de los malos tratos más invisibles, pero no por ello es infrecuente. Uno de los problemas principales es el secretismo que lo cubre , muchas veces impuesto por el propio agresor, otras por la culpa y vergüenza que sienten los menores, de ahí la importancia de formar a los técnicos y a las madres y padres tanto en la detección del abuso como en su tratamiento si se produce”.
En dos jornadas intensas, alrededor de 150 técnicos de la Comunidad Autónoma y de las administraciones locales se ha formado en, entre otras materias, las nuevas formas de victimización a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y cómo detectarla, tanto por los profesionales como en el entorno familias.
El seminario estuvo estructurado en cuatro bloques, el primero trató sobre la conceptualización del fenómeno de la violencia sexual, en el que se habló de la epidemiología, las características del agresor y tipos de violencia (intrefamiliar, extrafamiliar, puntal o reiterada) y como novedad se abrió el debate sobre las nuevas formas de vicitimazación sexual a través de las tecnologías de la información y la comunicación.
Un segundo bloque incidió en los indicadores de violencia sexual contra menores. Seguidamente se profundizó en el tratamiento de las primeras actuaciones ante la sospecha de violencia sexual para finalmente analizar los protocolos y procedimientos de actuación.
Los niños víctimas de violencia sexual se encuentran en una situación muy difícil, por ello, suelen mantener en secreto y oculto lo que les ocurre por miedo o vergüenza a revelarlo, por chantaje emocional o soborno a través de regalos. También hay niños que por su corta edad o por las características de la violencia sexual que sufren no saben qué les está pasando.
Tan sólo un 2% de los casos de violencia sexual contra menores son denunciados formalmente en el mismo momento en que se dan a conocer. Es importante que estos hechos se denuncien para proteger a la víctima, así como a otros menores, y para que el menor que ha sufrido la violencia sexual sienta que se defienden sus derechos.
La directora general de Protección a la Infancia y la Familia insistió en la necesidad de la formación para la detección ya que aunque “evidentemente no hay estadísticas, los estudios realizados por expertos predicen que un 15% de los niños y un 23% de las niñas han sido víctimas alguna vez en su vida. La mayor parte de los actos de violencia sexual son cometidos por miembros de la propia familia o personas muy allegadas a los menores. Es importante destacar que el 20% de los casos los realizan menores de edad y casi el 50% de los agresores cometen su primer episodio de violencia sexual antes de los 16 años”.