Sol del Sur Tenerife en Montecatini con los hermanos Morrone
Estamos en Roma, demasiada gente, muchas personas pidiendo en las calles, otras revolviendo en los contenedores de basura, miles y miles de turistas con visitas interesantes y a veces un sentimiento de estrés porque hace mucho calor y algunos pakistaníes nos agobian deseando venderte una botella de agua fresca, pero a veces nos hacen perder la paciencia porque empujan y pegan las botellas a tu cuerpo y tienes que soltarles una mini bronca.
Decidimos alquilar un coche para irnos hasta Montecatini Terme, que está prácticamente en la otra parte de Italia y descubres que hay más tráfico en las autopistas de Italia que en las de Inglaterra y sin olvidar las veces que tenemos que hacer un stop para pagar el peaje, pero esto es lo que hay si queremos autopistas de nivel y con buen mantenimiento.
Por fin llegamos a Montecatini Terme y buscamos el Hotel Conchiglia donde nos está esperando Alessandro Morrone, un hombre espectacular, sociable y maravilloso que atiende a todos los visitantes como si fuéramos reyes y obviamente sin olvidar a su encantadora mujer.
La sonrisa de Alessandro Morrone ilumina tanto que no hacen falta bombillas para iluminar las habitaciones y desde el primer minuto que llegamos sentimos el amor, el máximo respeto y la educación al más alto nivel. Alessandro Morrone desde la primera noche nos llevó a ver algunos de los edificios donde muchas personas gozamos de las aguas termales para relajarnos y volar sin alas encima de la dura y triste realidad que vivimos con los sucesos nacionales e internacionales sin entrar en detalles.
Gozamos de la Fiesta Medieval que celebran en Vinci, un lugar cercano a Montecatini y fue dónde nació Leonardo da Vinci. Este día sientes que estás en la época Medieval porque todos llevan vestimentas de aquellos tiempos ancestrales, música de la época y es imposible explicar con palabras este momento, porque tienes que vivirlos en persona y si algún día tienes la oportunidad de ir a estos lugares, no te arrepentirás.
El roce hace el cariño y terminamos siendo amigos de Alessandro Morrone & family y vivimos durante varias horas en su casa, una fiesta Canaria. Le enseñamos la receta del mojo verde, que por cierto, vendían el cilantro congelado y las papas para arrugar, creo que fueron gratis, porque las tenían apartadas en un gran supermercado como para dárselas a los animales.
Alessandro Morrone nos presenta a su hermano Massimo, un músico profesional y gerente de un estudio discográfico, dónde dejé las guías de canciones que con el tiempo iban arreglarse, pero Massimo se fue a ese lugar dónde absolutamente todos nos vamos cuando el destino marque el momento y así es la dura y pura vida.
Si después de la muerte hay otra vida y volvemos a vernos, seguiremos con Massimo para acabar el proyecto, porque la vida justamente son sueños y proyectos por cumplir, ilusiones y emociones, pero el factor suerte siempre estará dándote y soltándote las manos.
Desde Tenerife, un abrazo fuerte para todos los seres humanos de buen rollo, porque no hay más y aquí lo dejo para seguir reflexionando sobre las romerías de los pueblos. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.