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El futbolista Maikel Mesa, condenado a 8 meses de cárcel y 1.200 euros de multa, por agredir a un juez en la calle

Maikel Mesa, a la llegada esta mañana al juzgado de La Laguna

El jugador del CD Tenerife Maikel Mesa ha sido condenado este miércoles en un juicio celebrado en La Laguna a una pena de ocho meses de cárcel y el pago de 1.200 euros en concepto de multa por agredir a un hombre en la noche del pasado domingo en plena calle, que resultó ser juez.

 

 

SOL DEL SUR ha tenido acceso a la sentencia del juicio rápido, enviada por el gabinete de prensa del TSJC. El documento refleja los siguientes como "hechos probados".

El denunciante "pasaba por delante de ellos en la calle Antonio Zerolo Herrera, en el término municipal de San Cristóbal de La Laguna, y se dirigieron a él de forma ofensiva diciéndole calvo de mierda, y cuando éste les preguntó de forma educada por qué se dirigían a él así", uno de los acompañantes le instó a que "siguiera y que se fuera, al tiempo que le daba unos golpecitos en el hombro".

La sentencia recoge que Maikel Mesa y uno de sus acompañantes "lo agarran y lo empotran contra la pared, propinándole un tercero una patada en la espalda, y aunque el perjudicado intentó zafarse de ellos no lo consiguió debido a la envergadura física superior de los tres, no solo en número sino en el físico con relación al perjudicado".

"En esta posición , continuaron agrediéndole de común acuerdo, y Maikel Mesa Piñero le dio un puñetazo en el lado izquierdo de la mandíbula, teniendo que gritar ante la indefensión en que se encontraba el agredido, que era juez, con el fin de que cesaran en la agresión, al tiempo que (uno de los acompañantes del jugador) le quitó la gafas, las tiró al suelo, sin que sufrieran desperfectos, y la mujer que estaba con los encausados pero que en ningún momento intervino, cogió las gafas del suelo, se las entregó y le dijo que se fuera", continúa la sentencia.

También como hechos probados se hace constar que el perjudicado "con la intención de conocer la identidad de sus agresores debido al estado en que se encontraba, los siguió llamando al 112, y de forma despectiva se dirigieron los encausados diciéndoles llama a quién quieras, mira a ver, no nos sigas".

Ya en la calle Manuel de Ossuna en el parking, comienzan los encausados a subir la rampa hacia la primera planta, empezando a grabar el perjudicado a aquéllos diciéndoles que dejara de grabar que iba a ser peor, de tal manera, con intención de atentar contra el principio de autoridad y de la salud física como habían hecho anteriormente, pues ya eran conocedores de la condición de juez del perjudicado, y siempre actuando de mutuo acuerdo en la acción, que fue ejecutada por uno de los acompañantes de Maikel, quien saltó el quitamiedos del parking, mientras que los otros dos encausados sujetaban al magistrado el cuerpo inmovilizándole.

Uno de los componentes del grupo de Mesa "le retorció la mano y le quitó el móvil, al tiempo que le preguntaba cómo se llamaba, contestándole el perjudicado Me llamo Señoría.

El teléfono móvil del perjudicado que se lo quedó uno de los acompañantes del jugador y con intención de ocasionar un perjuicio patrimonial lo lanzó por la ventana del vehículo, y fue recuperado por la policía local posteriormente, sufriendo unos desperfectos en el teléfono móvil, marca Samsung A70, valorado en 135 euros.

Uno de los acusados propinó al juez un empujón que provocó que cayera rodando por la rampa del aparcamiento y, aunque este insistió en que le devolvieran el teléfono, colocándose incluso delante del vehículo para tratar de retenerlos hasta que llegara la Policía, no lo consiguió.

Una vez que se marcharon del lugar, arrojaron el móvil por la ventana del vehículo, que fue recuperado posteriormente por la Policía Local de La Laguna, pero con desperfectos en la pantalla y la cámara por valor de 135 euros.

A consecuencia de la agresión, la víctima, que según indica la sentencia está hoy por hoy en ejercicio de su cargo, sufrió eritema, erosión en la cara y tronco posterior, dolor en el tabique nasal, sangrado por las fosas nasales, pérdida de la integridad cutánea en el lado izquierdo del mentón, dolor en la espalda y ansiedad.

También indica la sentencia que precisó de una primera asistencia, con un perjuicio personal básico por pérdida temporal de calidad de vida de cinco días, sin que puedan persistir secuelas.

Además de las penas de cárcel, les han sido impuestas a los tres condenados multas de 600 euros por cada uno de los delitos cometidos.

En concepto de responsabilidad civil, los tres encausados deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la víctima en la cantidad de 250 euros por las lesiones, y uno de ellos en 135 euros adicionales por los daños del móvil.