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viernes, 21 de junio de 2024 00:00h.
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Opinión

Miedo en Tenerife

Una sociedad atemorizada significa que está fuertemente controlada por quienes pretenden imponer su ideología, criterio, forma de pensar o vivir y no olvidemos también, por quienes quieren defender egoístamente solamente sus intereses, sean del tipo que fueran. El pensamiento único, tan presente en la actualidad, llamado también globalismo, es un ejemplo manifiesto de anestesia colectiva y paralización de la queja. Sólo se permite y además se propicia, el “alboroto” que coincida con las ideas dominantes, para hacerlas más provocativas y dar la impresión que hay libertad de movimiento, protesta y democracia abierta. 

 

Opinión

Piratas en Tenerife

En la sociedad relativista, frentista en que vivimos y sensiblemente emotiva, sobresale el salvarse quien pueda individualmente o imponer criterios, pensamientos e ideologías a los demás, de forma autoritaria. Prevalece el egoísmo, la conveniencia particular, con el agravante, que lleva el impulso de imponerlo como dogma de conducta y lo que es peor, de obediencia. La libertad personal se desdeña, porque lo que se quiere implantar el concepto de rebaño, como conjunto de personas que se mueven gregariamente o se dejan dirigir en sus opiniones o gustos, tratando de que nadie piense y actúe por su cuenta, porque sería un verdadero peligro para el control social que se pretende.