Candelaria

Costas da el visto bueno al dique sumergido, otra playa y paseo hasta la plaza de la Patrona, con coste de 18 millones

La construcción del dique permitirá recuperar la playa de San Blas, junto a la Basílica

Candelaria está de enhorabuena. Por fin Costas atiende sus demandas, eso sí tras imponer ésta la construcción de una playa en los actuales aparcamientos frente al Ayuntamiento -antes rotatorios-, algo que un principio, teniendo Los Guanches y la playa del Alcalde no veía con buenos ojos el Gobierno local, más preocupado por atender la gran demanda de aparcamientos en el casco de la Villa Mariana. Ahora, el millonario proyecto  (18 millones de euros) recoge una playa -la que quería Costas- un dique semisumergido y un paseo peatonal desde la playa del Alcalde (frente a Mercadona) hasta la mitad de la calle La Arena.

Así lo avanzaron hoy, en Onda Tenerife, tanto Jorge Baute, concejal de Obras y Servicios, como Reinaldo Triviño, que lleva el área de Desarrollo Urbanístico. Hace una semana, comentó Baute, hubo una reunión con Costas para presentarnos el proyecto del Ministerio de Transición Ecológica, con una playa que va desde el muelle hasta San Blas, con un dique sumergido que protegerá todo ese litoral de Candelaria, con una playa de treinta metros y un paseo peatonal, además de la propia protección de las viviendas de la calle La Arena, el Convento y la Cueva, señaló el primer teniente de Alcalde, que lamentó "la pérdida del parking rotatorio, pero al menos hemos convencido a Costas, que siempre es Costas, para que haga el dique sumergido que en un principio decían no se podía construir por los metros de fondo y demás".  De ese dique ya se habló en un  proyecto del Cabildo de hace quince años y se retomó a raíz del incidente que hundió la acera donde se levantaban dos de los nueve menceyes de la plaza.

La mala noticia es la pérdida de manera definitiva el parking del Ayuntamiento./ Norchi

Costas anunció hace tres años, justo después de que el Ayuntamiento se gastara 300.000 euros en el parking rotatorio, en recuperar el terreno del ‘parking’, que en su día fue el campo de fútbol del Candela, para hacer allí una playa, o para ser exactos, unir la playa del Alcalde con la de Los Guanches. Para ello, el 15 de noviembre de 2022 anunció el proyecto completo que resultó fallido ante la necesidad de reajustar los precios por la dificultad del proyecto y la extensión de la obra, así como ajustar la redacción a la inflación existente.

La primera intervención está prevista en el aparcamiento frente al Ayuntamiento de Candelaria. La Dirección General de Costa y Mar pretende recuperar los espacios públicos mediante la retirada de vehículos y el reposicionamiento del muro que soporta el aparcamiento a la línea que delimita el dominio público. Entiende que esta zona de aparcamiento “produce una clara discontinuidad en el litoral situado entre la playa de La Arena y la playa del Alcalde, por lo que se busca unir ambas para poder recorrer todo el tramo a pie sin salir del mar”. La acción requiere la reubicación de la estación de bombeo ubicada en el estacionamiento, al lado de la playa del Alcalde, medida que deben acordar Costas y el Gobierno local.

De este anuncio destaca la confirmación de que Costas protegerá la zona que va desde la playa de La Arena hasta la plaza de la Patrona de Canarias con un dique. En este tramo, se trata de una intervención para proteger los edificios afectados por el ataque del oleaje, que se agrava con el tiempo y que requiere una solución para mantenerlo a largo plazo.

Los consejeros insulares Pino de León y Jesús Morales, junto al alcalde Sindo García, cuando en 2012 se propuso un dique semisumergido para evitar detrozos en San Blas.

Dique semisumergido de 2012 del Cabildo 

Después de uno de los episodios del azote del mar sobre San Blas, en 2012, el Cabildo y el Ayuntamiento de Candelaria ya adelantaron que la solución para proteger la zona pasaba por la construcción de un dique de 325 metros de longitud, paralelo a la costa, con una coronación de 10 metros de ancho que se situaría a una cota de dos metros. Ello permitiría abrigar una playa 240 metros de largo por 30 de ancho que ocuparía el frente del camino de San Blas, pero el proyecto quedó aparcado y luego se decidió amontonar piedras frente al paseo. Se calculó entonces que esta acción costaría 7 millones de euros, ahora se cifra en 18 millones de euros, tanto como terminar la playa de Punta Larga, dejada sin realizar por Costas debido a la crisis de 2008, o tanto como los 19 millones que cuesta la actual rehabilitación de la plaza de la Patrona de Canarias.