Trump-Harris: Un delincuente le gana a una fiscal

Donald Trump jurará el cargo como 47 presidente de los Estados Unidos dentro de dos meses, aunque sea un delincuente confeso o tenga todavía varias causas penales que dilucidar. Este martes ha ganado las elecciones, con cuatro puntos de ventaja (51% por 47%) y más de seis millones de votantes más que Kamala Harris, actual vicepresidenta. Esto solo puede pasar en un país hecho a base de violencia como Estados Unidos: un delincuente se impone a una fiscal.

Todo hacía presagiar unas elecciones reñidas, incluso se llegó a pronosticar una leve ventaja de Harris, sustituta apresurada de los demócratas para descabalgar al 'anciano' Biden. Pero no, ni siquiera en la llamada Muralla Azul  (Blue Wall) -Pensilvania, Michigan y Wisconsin- Harris pudo inclinar la balanza a su favor y esos estados llamados bisagras, unido al triunfo esta vez en Georgia, le dio la victoria, con más de 280 delegados -necesitaba 270- a Donald Trump, ganando no solo en los estados llamados de la América profunda, la América rural, sino haciéndolo también en estados industrializados, dando a entender que esta vez el trabajador le ha dado su confianza, no solo los poderes económicos y el hombre de raza blanca.

Trump ha rebajado el voto de los hispanos y negros en los demócratas, e incluso ha superado el número de votos recibidos de las mujeres, pese a que como en 2016, su rival volvía a ser una mujer, que por segunda vez optaba a ser la primera presidenta de Estados Unidos. A Harris no le ha valido rebajar la inflación al 2,4%, apostar por la ley del aborto o insistir en una sanidad universal. Se ha impuesto el discurso proteccionista de Trump (aranceles a los productos extranjeros, para favorecer por ejemplo a Elon Musk), el negacionista (no al cambio climático y menos energía renovables) y el misógino (machista y homófobo declarado).

71 millones de estadounidenses de todo credo, raza y condición económica han votado a quien hace cuatro años intentó quebrantar la voluntad popular con el asalto al Capitolio -juicio aún pendiente-, a quien agredió sexualmente a una actriz porno que trató de callar pagando su silencio -se imaginan que los españoles voten a Errejón- , a alguien que es capaz de decir que hay que expulsar a los haitianos de Springfield del país porque comen carne de perro, o quien esta dispuesto a deportar a centenares de inmigrantes que ya en el país llevan años esperando por la 'green card'. 

Ese volverá a ser de nuevo presidente de Estados Unidos y ahora con más poder aún, con el Congreso y el Senado de sus manos, con Musk llevando sus redes y con el Supremo conservador . Trump, por si alguien lo duda, hará lo que le haga la gana y nadie le podrá rechistar. Estados Unidos tiene lo que se merece, y lo peor es que de sus políticas tendremos consecuencias nefastas para pueblos como el ucraniano o palestino, para la maltrecha economía europea y para el sostenibilidad del planeta.

Si no fuera por la esperanza que se debe tener aún en el ser humano, habría que decir aquello de Mafalda: "Paren el mundo que yo me bajo".