Arona tiene nombre de mujer
Tres mujeres de Arona, como la versión femenina de los tres reyes magos, que vienen a romper con esa tradición machista tan católica. Tres aroneras que van a regalarnos un nuevo tiempo político en nuestro municipio y harán olvidar muy pronto la oscura etapa del menismo.
Están preparadas para hacer realidad un cambio imprescindible gracias a que entre las tres conjugan experiencia, profesionalidad y algo llamado decencia.
Una regeneración que no podía esperar más, protagonizada por liderazgos complementarios que se combinan a la perfección para recuperar Arona y dibujar un nuevo horizonte que nos devuelva la claridad con una gestión transparente y eficaz. La estabilidad nunca ha sido fácil en un lugar donde convergen muchos intereses y necesitado de recobrar impulso para llevar a cabo los proyectos que sitúen a Arona como referente en innovación, sostenibilidad y calidad en los servicios a la ciudadanía.
Ellas cuentan con los mimbres necesarios y pondrán todo su empeño para articular la Arona que queremos, aportando soluciones imaginativas en movilidad o infraestructuras sociosanitarias y deportivas, y desbloqueando la situación de parálisis que ha convertido a Arona en un lugar del que huían las inversiones. Y no estarán solas, porque en el ayuntamiento y en el conjunto de la sociedad aronera hay muchas ganas de revitalizar la actividad económica, de recobrar nuestra condición natural como capital del sur y municipio turístico símbolo de excelencia, que impulse un modelo de desarrollo racional y acorde con la complejidad de una población fragmentada que tiene que identificarse con el espacio geográfico donde nace, estudia y trabaja.
Tres mujeres que nos alejarán de la mediocridad y no dejarán escapar el tren del siglo XXI en la realidad de una Arona abierta, diversa y multicultural. Desde las medianías hasta la costa, llega el aire fresco que va a inaugurar otro modo de gobernar y que va a poner la atención a las personas en primer lugar, propiciando la dinamización que tanto necesitamos y devolviéndonos el orgullo de sentirnos parte de un proyecto esperanzador.
Bienvenidas Fátima, Clari y Dácil, y que la fuerza las acompañe para que consigan colocar el nombre de Arona en lo más alto.