“Tenemos alcaldesa para rato” dos años con Fátima Lemes en Arona

Fátima Lemes, alcaldesa de Arona

Hace un año largo coincidí con un conocidísimo empresario hotelero del sur en un evento donde estaban presentes (casi) todos los ex alcaldes de Arona. Cuando Fátima Lemes concluyó su discurso, este perfecto conocedor de la política aronera, me dijo la siguiente frase: “Tenemos alcaldesa para rato”.

Ahora que llega el ecuador de una legislatura que yo llamaría de transición, conviene hacer balance del corto pero intenso recorrido de una mujer sin experiencia política, que ha sabido tomar las riendas de un municipio tan sumamente complicado de gobernar como Arona. Fátima no estaba en las quinielas para ganar la alcaldía, quizás ella era la que más confiaba en sus posibilidades, pero dos años después, su estilo enérgico y directo empieza a calar en una ciudadanía harta de escándalos, de guerras cainitas que colean en los tribunales y de la ausencia de liderazgo que aqueja a la clase política en general.

En un contexto complicado, Fátima ha tenido la habilidad de hacer de la necesidad virtud y la recomposición del gobierno aronero no le ha impedido avanzar en el proyecto que había diseñado para regenerar Arona. Las dificultades que enfrenta no son pocas ni fáciles de resolver, pero cuenta con el empuje de un equipo en el que asoma con fuerza Javier Baute, un joven prometedor que va a sorprendernos con la discreta y atinada labor que está realizando al frente de la concejalía de Urbanismo, tradicional objeto de deseo que pide a gritos una urgente renovación en la forma, pero sobre todo en el fondo.

Si la inestabilidad política no regresa con una improbable, aunque no imposible, moción de censura, nos quedan dos años en los que Fátima puede acumular méritos suficientes para terminar de revelarse como la regidora que gobernará Arona con mano firme y decidida para bastante más rato de lo que algunos piensan.