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martes, 05 de marzo de 2024 00:47h.

¡¡El hampón de Waterloo!!

Les han cogido a contrapié a todas esas Asociaciones, Agrupaciones, Sindicatos y grupos folloneros que al parecer son los encargados de las movilizaciones, algunas bien llevadas y bien organizadas y esperadas por la gran masa de gente perjudicada, pero el problema que genera es que demasiadas veces se les tilda a estas manifestaciones de fascistas, y otras veces de rojos, otras de aceptación al independentismo que se expresan con tambores y una gran fila 1, que son los que llevan las pancartas y que (igual será coincidencia) más de la mitad son los mismos que en las otras.

Pues viendo todo esto, la protesta de los agricultores y su "sacada" de tractores, es un clamor justificado, pues ha dejado a las otras fiestas y reclamos de otros partidos fuera de toda lógica a lo que en sí reclaman. El Ministro de Transporte, Óscar Puente, el "enfant terrible" de la nueva política de Sánchez, no debería soltar las sandeces y largar por esa boca que"las fuerzas del orden deben de limpiar de tractores las carreteras". ¿De qué va esta lumbrera, de 7 machos a lo Cantinflas?, o es que se le ha ido la olla en su totalidad promoviendo un enfrentamiento social.

Hasta siempre se ha creído que la izquierda era el ama y señora de todos los arreglos que en lo social se tenían, haciendo gala de solucionar en los grupos izquierdistas que les proporcionaban los problemas. Pero ha resultado que el "coco" de la derechosa nadie sabe bien en donde colocarlos, porque hay estúpidos que creen que son ellos los que han dado consignas de colapsar las carreteras españolas, y eso en verdad es de una villanía enorme, tanto Valencia como Murcia, Castilla-León y Extremadura están en pie de la máxima petición de lo que creen firmemente que son sus derechos.

La importancia de la ciudadanía es extrema, no se le ven soluciones inmediatas a este problema por muchos tractores y manifestaciones organizadas que se hagan. Si todo esto desde los despachos de partido o de los sindicatos se piensa estudiar, nadie cree que esto se podrá solucionar a menos que tenga una duración pactada. Ahora que el Gobierno está enfrascado a pedir que "caiga quien caiga" con la Ley de la amnistía, todas estas carambolas políticas que tan mal juego están dando, es simplemente para que no salte del sillón de la Moncloa nuestro "amado César", que está viendo como le ha salido a su mismo gobierno otro respondón con el escabroso y difícil problema de los agricultores con una tensión más que añadida.

El campo tiene razón en sus reivindicaciones, es casi lógico que surjan daños colaterales de esta protesta. El Gobierno ansía más que bien atender este problema que ha surgido, del cual se lleva mucho tiempo arrastrando y no se puede ser inflexible a lo que están reivindicando. Así que parece que solo se tiene tiempo para tratar de dorarle la píldora al prófugo delincuente de Puigdemont, no queriendo ver que se acumulan los problemas para esta legislatura y son los que el Gobierno ni quiere ni acepta y serían convocar elecciones.

El confuso " Watercatalán" de Puigdemont, está con el plan suyo de tratar de derribar a Sánchez, no será como se dice siempre "cueste lo que cueste", en este caso le va a costar poco, si este no entra en su juego. Días confusos para la política española a la que tratan de que se arrodille ante ese hampón de Puigdemont.