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jueves, 18 de agosto de 2022 15:58h.

La pretensión de Ceuta y Melilla, y lo que caiga

La jerga popular dice que" el que no tiene nada que hacer con el rabo, mata moscas". Eso es lo que parece, ya que no se tiene nada que arreglar, porque hoy en la villa de "arreglos y apaños monclovita" se ha acuñado un término poniéndose en candelero como la realpolitik, que es el término dado en la concepción de la política basada en factores y circunstancias dadas en un momento determinado, en vez de tener solo nociones ideológicas éticas y morales. Esta palabreja de realpolitik la pusieron en práctica muchos de los peores dictadores iberoamericanos, Somoza, Castro, Trujillo, Pinochet, Stroessner, ahora Maduro y Putin, que está en ese rol de la guerra genocida que se tiene con Ucrania.

Sirva todo este preámbulo y lo decimos después de ver como la Arabia Saudí también se ha posicionado como EEUU y España al lado de Mohamed VI, con el tema de la soberanía del Sahara, haciendo caso omiso a todo esto y reírse de la resolución 690 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que reconoce la libre determinación del pueblo Saharaui. Grave melé es la que se tiene con este tema vergonzoso del Sahara, que de no poner freno a este atropello, veremos otra actuación igual como la que está teniendo Rusia con Ucrania, pero en este caso será también la invasión de dos ciudades españolas como Ceuta y Melilla a manos del sátrapa moro que espera con 600.000 marroquíes a las puertas de estas ciudades a la señal del Rey alauita igual que hizo su padre con la marcha verde.

Así, el autócrata Sánchez también abraza su realpolitik y juega a ser aprendiz de brujo ante la política internacional. Sánchez ha roto la mentalidad que España ha tenido durante 50 años, a cambio nos pone en un conflicto energético y económico con Argelia, de este desaguisado Italia ha sacado tajada de las pocas luces y de la nefasta política del brujo Sánchez, al quedarse los italianos el suministro de gas que se le brindaba a España, y que ahora ha tenido una bajada de pantalones ante el moro a cambio de un falso compromiso que se ha hecho, y que supone desistir tácitamente de Ceuta y Melilla, poniendo al descubierto la cultura funcional que tiene y la poca moral que le asiste.

Debería de saber Sánchez que cuando "el moro trata con cariño al cristiano, algún interés le llama", así que los pactos que se hagan, acuerdos, reuniones y protocolos estúpidos con Marruecos son papel mojado para el moro "fun de cañot" (humo de caña), hasta ahora lo hemos visto con la pesca, con las fronteras, con la guerra al narcotraficante, con la inmigración en patera, es todo un bluff el que tiene el moro con España, viendo lo que está haciendo y lo que está planificando hacer, es para estar más que nunca alerta y precavido a esa política de expansión territorial de Mohamed VI.