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jueves, 18 de abril de 2024 02:51h.

La razón del voto, no a las "fantasías animadas"

El camino actual en que vivimos trae esa poca consideración que se tiene a lo que es justo, al aplauso casi cerrado que vemos que se le otorga a la locura, a todo ese comportamiento tanto personal como en el núcleo ciudadano, viendo que es la antesala del camino que llevamos directos al precipicio más profundo, y lo difícil de entender es que casi todos los que opinan a favor o en contra de todo lo que acontece, saben de donde vienen todos estos acontecimientos anormales extraños y peligrosos para la ciudadanía, es simplemente por el mal Gobierno que se nos da y del que nada recibimos, y si no damos solución a tiempo, veremos las graves consecuencias que nos traerá todo este progresismo trasnochado.

Tenemos ya todos los españoles los criterios y sabemos que no se tiene sitio para "Gobernar con la bota" que el gobernar solo con la ideología del gobierno de turno, no tiene la garantía de éxito, se vuelve dictadura férrea y fanática. Hoy se apuesta por la preparación máxima en lo personal y en la política para dirigir un País. No ver con pena vergonzosa como se tiene a tantos ministros(a), así como a cargos de segundo y tercer nivel sin ninguna preparación profesional. A muchos les llegó el cargo por su fanática ideología, a otros por el culto que se le hace al que le coloca, y por atreverse a decir cosas que haría si llegara a tener un cargo de confianza. Eso le hace valedor ante sus correligionarios del empleo a dedo que le dan para luego crecer en el cargo.

Todo esto está ya muy manido, muy tocado y escrito, rayando en la saciedad. Pero se sigue haciendo y obrando sin sonrojo, buscan solo su "modus vivendi", para que esos miles de euros que le dan al mes sea su ansiada meta, ni un Premio Nobel está tan bien pagado. Todo esto viene, nos guste o no por el poco respeto o casi nada que se le tiene a nuestra Constitución. Los que deben de dar luz en sus comportamientos ante la ciudadanía solo dan humo, sueltan como los calamares su tienta para despistar. Ahora es el momento de que tengamos todos esa reflexión hacia lo que queremos conseguir como Nación, y no estar siempre con la "espada de Damocles" encima.

Hay que votar por la garantía que nos dé el Partido que votemos, que las bases políticas sean factibles, no "fantasías animadas", no queremos vende mantas con ese léxico rampante y mentiroso. Votemos a la inteligencia y al tesón de aquellos que nos quieran gobernar, pero con transparencia política y honradez Constitucional.