Se trata de una modalidad de braquiterapia donde la fuente radiactiva empleada es capaz de administrar una elevada dosis de radiación en un intervalo de tiempo corto por lo que no requiere ingreso del paciente

Ochenta pacientes se han beneficiado de la braquiterapia de alta tasa en el HUC

El Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, aplica desde hace más de un año la braquiterapia de alta tasa de dosis con Cobalto 60, lo que posibilita tratar cánceres en cavidades naturales del cuerpo humano como el cuello del útero, la vagina o el esófago, aplicando al área tumoral dosis altas de radiación en un número de sesiones reducido y con una menor exposición a tejidos sanos adyacentes. Son ya ochenta los pacientes que se han beneficiado de esta modalidad de braquiteria. 

 

Torre helipuerto
Torre helipuerto

Anteriormente se utilizaba únicamente braquiterapia de baja tasa de dosis lo que obligaba al paciente a permanecer unos días aislado en una habitación protegida. La braquiterapia, o curiterapia, es una forma de tratamiento radioterápico donde isótopos radioactivos se colocan muy  cerca o en el interior del tumor. Así, y a diferencia de la radioterapia externa en la que la radiación va desde fuera del cuerpo a través de la piel hacia el interior, en la braquiterapia se administra “desde dentro”. Requiere la colocación muy precisa de las fuentes de radiación pero tiene la ventaja de que el daño que se produce  es mucho menor.
El tratamiento se realiza con una fuente de Cobalto incluida en la unidad de tratamiento  que a través de un cable flexible pasa por unos catéteres permaneciendo unos minutos en distintas posiciones calculadas con exactitud con un sistema informático que maneja las imágenes de TC del tumor.  
Así se puede administrar la dosis de radiación estipulada en el sitio preciso. Al finalizar el tratamiento la fuente radiactiva retorna a la unidad de tratamiento con lo que el paciente ya no lleva ninguna fuente radiactiva y no puede irradiar a otras personas, evitándose así controles y precauciones posteriores necesarias en otros implantes.
Al utilizar como fuente radioactiva el Cobalto 60 que tiene una vida media de 5,3 años no precisa cambios de fuente más que cada varios años con el consiguiente ahorro en tiempo y en recursos.
De momento se está utilizando en implantes ginecológicos y en mama. En los próximos meses se irán incorporando otras localizaciones tumorales como esófago, bronquios,  o lengua.