Continuamos nuestro periplo por tierras francesas visitando Crosson
Mientras en Canarias un quince de julio hay un calor terrible, en partes de Francia está lloviendo a tope y tuvimos que comernos el marrón de mojarnos para ir a pagar en el parquímetro, porque desde las nueve hasta las cinco de la tarde hay que pagar casi dos euros la hora de parking en todos los lugares aunque te quejes a los cuatro vientos, esto es lo que hay.
Para estar rulando por el mundo durante dieciocho días, solamente viajamos con una mochila pequeña con diez mudas aproximadamente que vamos lavando según podemos, compramos comida para llevar en los supermercados y así van pasando los días, porque para comer todos los días en los restaurantes hay que ser millonario y va a ser que no.
Hoy viajamos a Crosson, una playa donde muchísimas personas practican deporte, pero no tienen nada que ver con las playas de España, porque son extrañas con el día nublado y es una arena triste donde podemos observar cómo pasean las personas con abrigos y todo.
Nosotros jamás imaginamos que íbamos a pasar frío y no trajimos ropa de abrigo y muchos te miran asombrados porque vas en camiseta y tienes que hacerte el Chulito disimulando que no estás pasando frío. Por la mañana de madrugada tuvimos que meternos en una catedral porque la lluvia era brutal y terminamos con la ropa empapada.
Algo anecdótico es que cuando vas en el coche, veces caminas más de treinta kilómetros sin ver a nadie, con un paisaje de película y gracias al GPS y a los mapas no nos perdemos. Aquí lo dejamos para seguir adelante y cómo siempre, recuerda que estos artículos son con la visión personal de un colaborador de Sol del Sur, esperando que sean de tu agrado. Perdona las molestias y gracias por la atención prestada.